jueves, 20 de agosto de 2015

Lonely. El pis de la reina: los mejores baños del mundo

El pis de la reina: los mejores baños del mundo

Quien tenga curiosidad por descubrir los mejores baños del mundo está de suerte: estos váteres famosos son lo más.

1 Park Hyatt Tokyo (Japón)

En Japón siempre han cuidado los detalles: desde calzoncillos musicales a váteres con calefacción. Así que, sin duda, es el lugar ideal para descubrir una tecnología del baño que deja a los váteres occidentales en la Edad de Piedra. Lo mejor es recurrir a los clásicos, como el hotel de lujo de referencia, el rascacielos del Park Hyatt Tokyo, famoso desde que se usó como escenario de Lost in Translation, de Sofia Coppola. Pasillos de un azul Tiffany llevan a unas enormes suites que no escatiman en lujos, con baños robóticos cubiertos de botones y mandos que lo controlan todo, desde la temperatura del asiento a las funciones del bidé. 

El Park Hyatt Tokyo está junto a la bulliciosa estación de Shinjuku, y cuenta con dos excelentes restaurantes: el Kozue, para comer kaiseki, y el New York Grill, especializado en carne. 

2 The Attendant (Londres, Reino Unido)

El destino de Thomas Crapper quedó sellado cuando se hizo fontanero en el Londres del s. xix. Aunque no se le atribuye a él el invento de la cisterna actual, sí la popularizó, y le hizo varias mejoras. Si se quiere descubrir el encanto tradicional del Londres de Crapper, no hay más que ir a The Attendant, un váter público victoriano transformado con gracia en uno de los cafés más de moda de la ciudad. Se puede tomar el té tranquilamente y será la vez que más tiempo se ha pasado en el váter.

Abierto desde la mañana a la hora del té: 8.00-18.00 lu-vi y 10.00-17.00 sa; véase http://ift.tt/WF3XdV

3 Estación Espacial Internacional (espacio exterior)

El váter más caro del planeta está fuera del planeta. En serio. La NASA es la propietaria del váter más caro a este lado del sol, cuyo desarrollo y construcción costaron nada menos que 19 millones de dólares. No es poca la tecnología empleada para compensar la falta de gravedad con un intrincado sistema de bombas de aire, manguitos y palancas que hacen que el astronauta permanezca sentado, y que los excrementos no se salgan de la taza. Una nota graciosa: ¡la máquina convierte la mayoría de los residuos líquidos en agua potable!

Lamentablemente, habrá que cursar años de entrenamiento como piloto o sacarse un doctorado en astrofísica para probarlo, pero después de ver la película Gravity, de Alfonso Cuarón, seguro que la mayoría prefiere quedarse en tierra firme. 

4 Yangrenjie (Chongqing, China)

Como un colosal monumento a las necesidades fisiológicas, los baños públicos del parque temático Yangrenjie, o “calle de los extranjeros”, en Chongqing (China), son, de hecho, los más grandes del mundo, con nada menos que 1000 váteres.

Un rostro de faraón corona una pirámide de porcelana en cuyo interior se encontrarán 3200 m2 de letrinas con todo tipo de extraños diseños. Los váteres más divertidos seguramente son los que tienen forma de pierna humana o de boca de animal.

Se encuentra en el distrito de Nan’an, en Chongqing; es gratis. Visítese de día para disfrutar también de las opciones al aire libre. 

5 Empire Hotel (Jerudong, Brunéi)

Imaginémonos un bloque de millones de toneladas de mármol italiano recubierto en oro y colocado en medio de la jungla: eso es el Empire Hotel, obra del extravagante príncipe Jefri de Brunéi. El complejo, que tuvo un presupuesto de unos 2000 millones de dólares, no deja ningún deseo por cumplir. Apliques de oro, suelos de mármol y una Suite Emperador con la piscina interior privada más opulenta del mundo. Los precios son sorprendentemente asequibles porque –según dicen– el hotel necesita cuerpos calientes que tiren regularmente de la cadena para que el colosal sistema de cañerías no se atasque. Así que reservando una habitación prácticamente se les hace un favor.

El hotel se encuentra a las afueras de la capital, Bandar Seri Begawan. Más información en http://ift.tt/1ogD1QB.

6 Centre Pompidou (París, Francia)

Se le da la vuelta a un urinario, se firma con un nombre falso, y voilà, una de las obras de arte más caras del mundo. Se llama Fuente, y la creó el dadaísta Marcel Duchamp en Nueva York, en la década de 1910. Duchamp fue un pionero del movimiento antiarte, creando una serie de obras “prefabricadas” con elementos preexistentes como un botellero o una pala de nieve. Hay unas 10 réplicas de esta obra en grandes museos de todo el mundo, entre ellos el prestigioso Centre Pompidou de París. Es, sin duda, el urinario más fotografiado del mundo.

El museo abre de 11.00 a 21.00 todos los días salvo el martes; la entrada cuesta 13 €. 

7 The Oberoi Amarvilas (Agra, India)

¿Qué tal contemplar una de las Siete Maravillas del mundo desde la intimidad del propio baño? El Oberoi Amarvilas de Agra propone a sus clientes un viaje sensorial a una era de conquistas y excesos. Es bien sabido que los miembros de la élite mogola llevaban una vida de lujo, entre grandes jardines, fiestas, harenes, enormes palacios y otras ostentaciones. Así que resulta muy propio que este hotel de lujo cubra todos estos aspectos, ofreciendo incluso unas vistas espléndidas del Taj Mahal desde el baño de su suite Kohinoor. Un trono a la medida de la realeza.

Agra se encuentra a unas 4 h de Delhi; se recomienda visitarla en los meses más frescos, de diciembre a marzo. Más información en www.oberoihotels.com.

8 Éfeso (Selçuk, Turquía)

Las laberínticas ruinas de Éfeso permiten visitar una de las ciudades más pobladas del Imperio romano. Éfeso es la urbe clásica mejor conservada del este del Mediterráneo (o quizá de toda Europa) y en su día fue la capital de la provincia de Asia, con más de 250 000 habitantes. Miles de turistas visitan la enorme biblioteca de Celso, pero el logro más impresionante es el sistema de conducciones de las “casas adosadas”. Las casas de los ricos de Éfeso, cubiertas de mosaicos, contaban con uno de los primeros ejemplos de baños privados con cisternas, y eso era hace más de 2000 años.

Las ruinas de Éfeso están abiertas al público todos los días entre mayo y octubre, de 8.00 a 18.00, y hasta las 16.30 de noviembre a abril. La visita a las “casas adosadas” se paga aparte.

9 Atlantis (The Palm, Dubái)

Todos sabemos que igualmente acabará en el mar, así que bien podemos acercarlo a su destino, ¿no? En las suites Poseidon o Neptune del Atlantis, se puede usar el baño mientras se ven nadar los peces alrededor. Habrá que pagar lo suyo para alojarse en una de las dos habitaciones sumergidas para ver más de 65 000 criaturas marinas en lugar de las habituales palmeras y la brillante arena. Las suites, construidas para alojar a dignatarios, dan un nuevo sentido al término “ir al baño”.

Existen visitas organizadas a las islas artificiales de la costa de Dubái, pero para disfrutar de la experiencia completa habrá que reservar una de estas suites exclusivas. Visítese http://ift.tt/17hUwmM.

10 Isla Mnemba (Zanzíbar, Tanzania)

Aquí, cuando se siente la llamada, nada de oro, mármol ni otros lujos que limiten el contacto con la propia naturaleza. En la isla Mnemba, en los arrecifes frente a la costa de Zanzíbar, se crea un ambiente propio de un Robinson Crusoe en sus bandas privadas, sencillas cabañas con techos de paja prácticamente en contacto con las olas. Los baños, al aire libre, imitan perfectamente la experiencia en plena jungla, pero con todas las comodidades: duchas ocultas con efecto lluvia, productos de diseño, servicio personalizado y muchísimo espacio. Robinson no habría podido ni soñarlo.

Las habitaciones cuestan 1500 US$ por persona en temporada alta e incluyen pensión completa y dos inmersiones.

• Por Brandon Presser

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via http://ift.tt/1PnKoya

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