martes, 18 de junio de 2019

Periodismo viajero. Hotel Residence Zanzíbar: Lujo ante todo

ZANZÍBAR ES UN DESTINO IDEAL: SU CÁLIDA HOPITALIDAD, SU HIPNOTIZADOR MISTICISMO, SU RICA HISTORIA…  THE RESIDENCE ZANZÍBAR TIENE UN VÍNCULO MUY ESPECIAL CON ESTA TIERRA. TE TOCA DESCUBRIRLO Y AHORA MÁS QUE NUNCA

The Residence Zanzibar, entre los mejores hoteles de Tanzania y África

The Residence Zanzíbar se encuentra en la primera posición del Top 10 de Mejores hoteles de Tanzania; la segunda posición del Top 10 de Mejores Hoteles de Lujo de la región; y la tercera posición del Top 10 de los Mejores Hoteles con Mejor Atención al Cliente del País.

The Residence Zanzibar, entre los mejores hoteles de Tanzania y África

Es, sin duda, un hito que pone de manifiesto el exquisito trato y hospitalidad con los que el resort  recibe a todos sus huéspedes. Nosotros ya tuvimos ocasión de descubrirlo.

The Residence Zanzibar, entre los mejores hoteles de Tanzania y África

Para nosotros fue como escaparse a un auténtico diamante de la naturaleza y gozar de su belleza insuperable… Estar bajo las palmeras en una de las playas vírgenes de la «isla de las especias», rodeados de extensos jardines, es un reflejo de las maravillas de su hábitat y del exótico patrimonio natural de este paraíso.

The Residence Zanzibar, entre los mejores hoteles de Tanzania y África

Por cierto, Zanzíbar se siente en la propia piel mediante los refinados tratamientos de belleza del spa, The Spa, confeccionados y diseñados por la marca ila, con los mejores ingredientes naturales de las plantas y los minerales de esta extraordinaria tierra. De hecho, ila significa «tierra» en sánscrito. Un santuario de bienestar donde dejarse llevar en un viaje sensorial para cuerpo, alma y mente.
Más información en www.cenizaro.com/theresidence


via Oriol Pugés http://bit.ly/2Xmpw8m

Viajes. Roald Amundsen, el explorador que llegó primero al polo Sur

Los inviernos en Noruega son muy fríos. Aún así, él dormía siempre con la ventana abierta de la habitación, mientras que en sueños, alcanzaba los paisajes polares más extraordinarios. A aquel joven llamado Roald Amundsen aún le quedaban algunos años para sorprender al mundo con sus futuras hazañas, pero ya había tomado la decisión de convertirse en explorador.

El destino quedó marcado pronto, cuando con 18 años escuchó una conferencia del gran héroe nacional Fridtjof Nansen, quien había atravesado por primera vez Groenlandia y se había quedado a sólo 350 kilómetros de alcanzar el polo Norte, más cerca que ningún hombre hasta el momento.

Aquella conferencia impactó al joven Roald Amundsen tanto que juró conquistar el polo Norte. Para ello se dedicó en cuerpo y alma durante cada segundo de su vida. Así fue como pasó de las lecturas juveniles y de caminar por los terrenos de la imaginación pasó a enrolarse en barcos para experimentar la navegación polar.

Las primeras expediciones polares

Primero fueron expediciones como la del ballenero Bélgica, en la Antártida, dirigida por Adrian de Gerlache, a quien Amundsen ofreció sus servicios de forma desinteresada, a cambio de tener la oportunidad de navegar entre los hielos polares. La expedición salió el verano de 1897 y el joven aventurero no dejó de fijarse en todos los aspectos, llevando un detallado diario con anotaciones técnicas.

Aquel barco quedó atrapado en la larga noche antártica, lo cual llevó a casi toda la tripulación a la desesperación. Sólo dos miembros mantuvieron el ánimo: Cook y Amundsen, que fascinados por la exploración polar se mantuvieron activos, estudiando soluciones y detalles de planificación. Pasaron trece meses encerrados entre hielos, pero para Amundsen fue la mejor experiencia posible. Todo lo que aprendió le sirvió en el futuro.

A la vuelta, Amundsen se animó a preparar su propia expedición. Nada le podía detener, ni siquiera un puñado de acreedores. Así que el 16 de junio de 1903, el pequeño velero Gjoa zarpó con nocturnidad y alevosía del puerto, bajo una espesa lluvia. “Estábamos a salvo en mar abierto”, anotaría en su diario. Llegó a los límites de lo desconocido y, de nuevo, quedó inmovilizado entre los hielos por cerca de dos años, hasta mediados del verano de 1905, cuando logró levar anclas para seguir la ruta.

Lo que comenzó mal acabó siendo un éxito: Amundsen descubrió el paso del Noroeste, algo que en tres siglos de expediciones no se había logrado. El 31 de agosto de 1906, tres años y dos meses después de partir a escondidas, la pequeña expedición llegó a Nome. El recibimiento por parte de los habitantes fue apoteósico. Amundsen sonreía desde la proa del velero: había cumplido el sueño de convertirse en un explorador polar famoso.

No será el primero en llegar al polo Norte

Pero como todos los hombres que tienen marcado su destino desde pronto, Amundsen no se sentía satisfecho. Aún faltaba algo. Quedaba alcanzar el polo Norte, y para eso necesitaba el Fram, el mítico barco que usó en su día su héroe de juventud, Fridtjof Nansen. La posibilidad parecía remota porque, a su vez, Nansen estaba pensando en utilizar el navío para también cumplir él con su sueño de alcanzar el polo Norte. Sin embargo, el antiguo explorador supo hacerse a un lado, comprendiendo que tal vez su tiempo ya había pasado y que ahora le tocaba a otro tratar de alcanzar una de las zonas más inaccesibles del planeta.

Por fin, en noviembre de 1908, pudo anunciar su proyecto más deseado: iría al polo Norte. En ese momento, precisamente, Shackleton avanzaba hasta un punto diametralmente opuesto, el Polo Sur, aunque finalmente, no lo alcanzaría. Fue más fácil lograr el Fram que la financiación necesaria para la expedición, así que Amundsen, un hombre habituado a los espacios salvajes, se vio visitando los salones más importantes de Europa en una larga gira de conferencias con el fin de lograr los fondos necesarios.

Pero a veces, la simple voluntad no es suficiente para alcanzar los sueños: su colega, el Dr. Cook, con quien se enroló en la expedición del Bélgica, alcanzó el polo Norte. Al menos, las portadas de los principales diarios internacionales así lo reflejaban porque, en realidad, el americano no había hecho público sus planes. Amundsen le envió un telegrama de felicitación, pero su sueño de ser el primero en pisar el polo Norte se había desvanecido.

Si no es el polo Norte, será el Sur

En el mapa solo quedaba una gran incógnita más por resolver, el polo Sur. Ningún biógrafo tiene claro cuando cambió de planes, porque Amundsen guardó secreto en sus memorias, pero estaba claro que necesitaba un triunfo espectacular, y ser el segundo no servía. El propio Dr. Cook se lo dijo claro: “¿Por qué no intentas el Polo Sur?”. Así que Amundsen comenzó a llevar los preparativos de la expedición ocultando el nuevo destino.

Durante todo un largo año guardó el secreto junto a su hermano Leo. Cuidaron las apariencias como si fueran a viajar al polo Norte, cuando en realidad lo que estaban preparando era conquistar el polo Sur. Los británicos, liderados por Scott también se disponían a ir hacia allí: la carrera más apasionante del siglo XX estaba por comenzar con muy distinta suerte para los dos grupos.

Fue en la isla de Madeira donde Amundsen reveló la verdad a su tripulación. Hasta llegar a la isla, estaban siguiendo los planes tal como los habían hecho públicos. Ahora, si sus hombres daban el consentimiento, el Fram se borraría del mapa y ya nadie podría detenerlos hasta alcanzar los mares helados de la Antártida. Afortunadamente, los hombres de la tripulación sonrieron cómplices y todos dijeron que sí. Al fin, la aventura sería el polo Sur.

Al encuentro del destino

“¡A ese ritmo, llegarás en Navidad!”, le gritaron entre bromas sus compañeros desde el Farm. Durante los seis meses de travesía, los perros se habían acostumbrado a no hacer nada y ahora, ya en la Antártida, la idea de tirar de un trineo cargado hasta los topes no les atraía nada, así que se tumbaron indiferentes al látigo de Amundsen.

A pesar de la anécdota, el desembarco en la Bahía de las Ballenas prosiguió, y el 18 de enero de 1911, cuando los ingleses liderados por Scott terminaban de levantar la base desde la que emprender su ruta hacia el polo Sur, Amundsen y los noruegos comenzaban a preparar la suya.

Ambas expediciones encaraban la ruta más larga y peligrosa de todas las posibles. Era un día gris, cubierto de una densa niebla, pero los trineos comenzaron a correr empujados por los perros. Delante, una superficie desconocida, monótona hasta parecer infinita. A la fuerza, mortal.

La doble cara del destino

Todas las decisiones tomadas por Amundsen fueron acertadas, desde escoger el punto de inicio de la gran ruta, la construcción de la base invernal, hasta la elección de los perros que tirarían de los trineos, los esquíes, adoptar la ropa de esquimales y el cálculo exacto de las provisiones... además, el tiempo, al cabo de los primeros días, comenzó a mejorar. Sin duda, todo ello hizo que, a pesar de comenzar más tarde, pronto la expedición noruega superó a la británica al establecer los diversos depósitos de provisiones que serían clave en la carrera por el asalto final al polo Sur. Al año siguiente, tras pasar los largos meses de la noche polar, llegaría la hora de la verdad.

Scott y sus hombres estaban por emprender el peor viaje del mundo. Una trágica combinación de desafortunadas decisiones y la mala suerte les condujo a la muerte, mientras que Amundsen y los noruegos se llevaron la gloria al alcanzar el polo Sur, el 14 de diciembre de 1911.

El miércoles 17 de enero, Scott dejó escrito en su diario la terrible frustración que sintieron al alcanzar la meta tras tantas penurias y descubrir que los noruegos se les habían adelantado por cerca de un mes: “¡Dios santo! Es un lugar espantos, y más para nosotros que hemos sufrido horrores para llegar hasta aquí sin obtener la recompensa de ser los primeros”. No podía imaginar en ese momento que lo peor estaba por llegar: él y sus hombres morirían al poco, atrapados en el desierto helado.

Por paradójico que parezca, ninguno de los dos logró alcanzar su sueño. Amundsen no dejó que el éxito le emborrachara y escribió con una lucidez asombrosa cuando se trata de analizarse a uno mismo que: “Seguramente nunca un hombre se ha enfrentado, como me pasaba a mí, al hecho de haber alcanzado algo diametralmente opuesto a aquello con lo que ha soñado. Las regiones del polo Norte -sí, el mismísimo polo Norte- me habían atraído desde mi juventud, y heme aquí, en el Polo Sur, ¿Cabe imaginar mayor despropósito?”.

Ahora sí, el polo Norte, pero en avión

Una vida como la de Amundsen dedicada por entero a la exploración no podía acabar con este capítulo, por muy triunfal que fuese. Así que en 1918 se lanzó a una nueva aventura con un nuevo barco, el Maud. Desafortunadamente, los siete años que dedicó al proyecto fueron un completo fracaso que casi acaba con la exitosa carrera del explorador. Sacó una conclusión clara de todo aquello: la época dorada de las expediciones en barco y trineos se había acabado; tal vez tocaba ir al polo Norte de otra forma.

Ya durante su gira por Europa después de conquistar el polo Sur se interesó por los aeroplanos, pero no fue hasta los años veinte, cuando la industria comenzó a construir mejores máquinas que se atrevió a imaginar el nuevo desafío: por fin llegaría al polo Norte, pero lo haría por el aire.

Mayo de 1925 fue la fecha escogida. Tras unas ocho horas de vuelo, los dos hidroaviones que formaban la expedición se vieron obligados a dar media vuelta, a tan solo 250 kilómetros de la meta. Ambos aviones comenzaron a dar problemas técnicos, y Amundsen aplicó algo que le escuchó decir hacía años a su héroe de juventud: “El polo no vale una vida”.

Aún así no se dio por vencido y tras sanear las maltrechas finanzas por el fracaso de la expedición anterior, logró prepararlo todo para, el 12 de mayo de 1926, poder llegar por fin al polo Norte; aunque esta vez, lo hizo acompañado por el ingeniero italiano Nobile y en un dirigible. Amundsen se convertía así en el primer hombre en estar sobre los dos polos de la Tierra. Nadie podía presumir de tanto palmarés como él. Ahora sí, tocaba parar y tomarse un merecido descanso.

La última aventura de Amundsen

Pero hay algo en el tipo de personas al que pertenecía Amundsen que hace que nunca logren estar contentos y sientan cada poco la tentación de volver a partir, de ponerlo todo en juego una vez más. Tiempo después de su última aventura, cuando parecía que Amundsen dejaba atrás los desafíos, llegó la noticia: Nobile, con quien había volado en el dirigible y con quien se había aireado una triste disputa entre ambos en las portadas de todos los periódicos internacionales, había sufrido una avería y había realizado un aterrizaje de emergencia en algún lugar del polo Norte. Su vida y la de sus compañeros estaban en peligro.

La última vez que se vio con vida a Amundsen fue el 18 de junio de 1928, cuando despegó con mal tiempo. A las tres horas de vuelo, se perdió el contacto por radio y se le dio por desaparecido el avión

Amundsen no se lo pensó dos veces. A pesar del enfrentamiento público entre ambos, aceptó ponerse a los mandos de un avión que el gobierno francés puso a disposición del equipo de rescate. La última vez que se vio con vida a Amundsen fue el 18 de junio de 1928, cuando despegó con mal tiempo. A las tres horas de vuelo, se perdió el contacto por radio y se le dio por desaparecido el avión. Pocos días antes del suceso, el noruego confesó en una entrevista algo parecido a un epitafio: “Sólo deseo que la muerte me llegue de una forma digna, mientras cumpla una gran misión, rápidamente y sin dolor".



via http://bit.ly/JKJLOL http://bit.ly/2FstFh5

miércoles, 12 de junio de 2019

Periodismo viajero. PUGLIA: EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE ITALIA

Efectivamente nos encontramos en Italia. Y en un país con un patrimonio cultural tan impresionante, con ciudades monumentales como Venecia, Florencia, Roma… viajar a Puglia, claro, no entra muchas veces en nuestro planes. Pero es un error, un craso error porque Puglia -Apulia, en italiano- ofrece unos atractivos que nos sorprenderán.

Acurrucada en el abrazo de dos mares -Jónico y Adriático- y propiciada por el templado clima mediterráneo, Puglia es la región italiana que ofrece a sus visitantes todos los ingredientes para un viaje fascinante a través de la historia, el arte, la naturaleza, la gastronomía y el vino.

La región se extiende por el extremo sudeste de Italia. Allí, los exuberantes bosques alternan con los centenarios olivares, viñedos y cultivos de cereal y verduras, mientras que los escarpados acantilados y las playas doradas conforman la costa con vistas a aguas cristalinas.

Peninsula de Salento. Farallones de la Torre de Sant,Andrea, en el municipio de Lecce

El mejor acceso a la región es Bari, su capital, y el punto de partida ideal para descubrir la región.  Con vistas al mar Adriático, la ciudad presenta dos caras: el elegante Barrio de Murat y el hipnotizante Barrio Vecchio.

El barrio decimonónico construido por orden de Giacchino Murat, la cabeza del Reino de Nápoles a instancias de Napoleón Bonaparte, es una sucesión de señoriales casas de estilos eclécticos, mientras que el subsuelo alberga tesoros escondidos, iglesias de roca, y galerías excavadas en la roca como el templo de San Jorge, el hipogeo de Madia Diana y el hipogeo «judío».

Costa de Bari. Polignano a Mare

Barrio Vecchio constituye un espectáculo para la vista y el paladar. Múltiples y coloridas tiendas artesanales se abren en los estrechos callejones del casco antiguo, inundado por los intensos aromas del pan y de la comida callejera.

Costa de Bari. Viejo puerto de Monopoli

Hacia el norte destaca el pueblo fortificado de Giovinazzo; hacia el sur sorprende Polignano a Mare, que se encarama a un farallón poblado se grutas y cafés agazapados; hacia el interior está Gravina in Puglia. Aquí es posible alojarse en las masserie, antiguas casonas de terratenientes del siglo XVII.

HACIA LAS CASAS DE ALBEROBELLO

Ahora hay que dirigirse hacia Alberobello, 55 kilómetros al sudeste de Bari. Aquí se esconde una de las zonas más bellas y fascinantes de la Puglia.  Por las carreteras interiores, en dirección al valle de Itria, el paisaje está sembrado de extrañas y pequeñas construcciones de planta circular, pintadas de blanco y coronadas por una cúpula de piedra gris en forma de cono. Son los trulli, unas viviendas alrededor de las cuales se han hecho muchas conjeturas acerca de su origen.

Se empezaron a construir hace 1.400 años entre las provincias de Bari y Brindisi, principalmente, construyendo un verdadero paisaje de fábula. De todo este territorio, la población de Alberobello está considerada la capital de los trulli. Tiene algo más de 1400 conos de piedra encalados y agrupados entre sí, formando una verdadera ciudad cuyo centro histórico es Patrimonio de la Humanidad. Vale la pena perderse por las calles de Alberobello y caminar sintiéndose un gigante ante las pequeñas puertas y ventanas que adornan las viviendas.

Campos de olivos. Valle de Istria

Alberobello se encuentra en el corazón del valle de Istria, donde se asientan también otros pueblos maravillosos, como Cisternino y Martina Franca.

Se llega después a Ostuni, la «ciudad blanca». En centro se erige la catedral del siglo XV de estilo románico-gótica. No hay que perdérsela.

HACIA LA PENÍNSULA DE SALENTO

«Sol y mar», «arte y gastronomía», «hospitalidad sincera y paisajes de ensueño» son los binomios que cuentan la historia de Salento. Es aquí donde las aguas del mar Jónico y el mar Adriático se reúnen, viéndose esto desde lugares tan famosos como Gallipoli y Porto Cesareo.

Los Pueblos de la Puglia enamoran

Salento es la península más septentrional de la Puglia. Una tierra mágica donde los misteriosos dólmenes y menhires indican el camino, oculto entre olivos y las secas paredes de piedra en los campos de Giurdignano y Minervino di Lecce.

Lecce, la principal ciudad monumental de la Puglia,  constituye un viaje por el Barroco, entre iglesias y palacios bordados en la piedra, patios, jardines secretos y la sorpresa de un anfiteatro romano en el corazón de la ciudad. Lecce es una de las localidades más sugerentes la la Italia meridional. Se la llama la Florencia el Sur. Es única en su género, una sinfonía de frisos, pináculos y cariátides dispuestos sobre un portal o un balcón y que dejan constantemente maravillado. En Lecce se percibe el olor de la miel y, cuando anochece, la ciudad reluce como ninguna otra. No te pierdas la catedral de Santa Cruz, la piazza Duomo, con elegantes edificios barrocos y la Piazza Sant,Onorio.

Catedral de Lecce

Desde Lecce siguen otros pueblos con encanto, claro que ahora el protagonista principal de la ruta es el mar. Hay etapas imperdibles en los farallones de la Torre de Sant,Andrea

La evocadora costa de Salento ofrece paisajes con marcados contrastes. La costa jónica es una sucesión de amplias playas de arenas blanca; la costa adriática está  bordeada por acantilados, rocas de vértigo y encantadoras cuevas marinas como las de Santa Maria di Leuca y Castro.

 

CÓMO IR. Las principales vías de acceso a Puglia son los aeropuertos de Bari y Brindisi, bien conectamos con destinos internacionales.

DÓNDE DORMIR. La oferta de alojamientos satisface todo tipo de necesidades: 36 hoteles de cinco estrellas y más de 800 de tres y cuatro estrellas, además de hoteles boutiques en exclusivos edificios históricos, y campings bien equipados junto al mar. En el Valle de Itrio, los trulli abren sus puertas para proporcionar una experiencia única y fascinante.

DÓNDE COMER. Italia es sinónimo de buena comida y Puglia confirma esta reputación. Desde el aceite hasta el queso, desde el vino hasta la carne y el pescado, desde el pan hasta la pasta: el viaje a través de los sabores puglianos es una experiencia que satisface los cinco sentidos.

SOBRE El VINO. Actualmente Puglia es una de las principales regiones productoras de vino de Italia. Desde Gargano hasta Salento, los variados paisajes de Puglia son el telón de fondo de los itinerarios destinados al descubrimiento de la enorme riqueza vinatera de la región. Probar: un vaso de Castillo del Monte Aglianico o de Salice Salentino… Y combinarlo con un plato típico.

 



via Oriol Pugés http://bit.ly/2ZpJXyL

lunes, 10 de junio de 2019

Pachinko. Descubriendo las Meninas de Canido en Ferrol en familia

Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 7

Las Meninas de Canido son las responsables del resurgir de un barrio entero de Ferrol. Ya nos hemos topado con varios ejemplos en el mundo donde el arte urbano es el responsable del renacimiento de lugares deprimidos por diversas circunstancias, pero lo sucedido en esta ciudad gallega ha trascendido fronteras. Las Meninas han atraído a gente venida de todo el mundo para contemplar con sus propios ojos esta bonita historia en la que los personajes más célebres de Velázquez han tenido el mismo efecto que el de las cenizas de un ave fénix.

Se trata de un proyecto que inició en 2008 el artista ferrolano Eduardo Hermida y que ha logrado a base de talento revertir el proceso despoblación y de deterioro de el barrio de Canido, gravemente afectado por la crisis industrial de la ciudad. Las dos veces que hemos viajado a Ferrol hemos visitado a sus famosas Meninas, la última de ellas con los niños. Acompáñanos en este recorrido en familia por uno de los mayores reclamos artísticos de Galicia.

Visita a las Meninas de Canido, un imprescindible de Ferrol

Fotos de Ferrol en Galicia, Oriol y Teo Meninas

Desde hace más de una década diferentes artistas se concentran el primer fin de semana de septiembre para hacer su particular versión de Las Meninas de Diego Velázquez en las paredes que quedan libres del barrio. En la actualidad hay más de 300 meninas pintadas por todo Canido, siendo uno de los mayores alicientes para viajar a esta ciudad gallega. Vamos a descubrirte las Meninas de Canido en Ferrol en familia.

Las Meninas de Canido, el street art que cambió un barrio

Fotos de Ferrol en Galicia, Oriol y Teo Juanito Meninas vertical

Sólo tienes que darte un paseo por distintos barrios de Ferrol para darte cuenta del impresionante patrimonio urbano e histórico que tiene la ciudad. Al calor de la industria naval y de sus potentes astilleros la ciudad floreció de forma notable hasta convertirse en una de las más prósperas de Galicia y el norte de España. Sin embargo, la paulatina caída de la demanda en la construcción de barcos estuvo acompañada por una pérdida de población y deterioro de muchas zonas entre ellas el céntrico barrio de Canido.

Afortunadamente, esta situación empezó a revertirse gracias a una pequeña iniciativa artística que tuvo lugar en 2008. El pintor ferrolano Eduardo Hermida (que además es vecino del barrio) animó a otros artistas a crear en paredes de Canido una serie de murales inspirados en en el cuadro de Las Meninas. Aquella semilla dio pronto sus frutos, ya que la iniciativa gustó tanto que desde entonces el primer fin de semana de septiembre se celebra un festival dedicado a las Meninas en el que creadores llegados de todo el mundo se atreven a reinterpretar la obra universal de Velázquez y llenar de color y alegría el barrio de Canido. Artistas, músicos, escritores, escultores o fotógrafos se reúnen cada año para dejar su huella en el barrio.

Fotos de Ferrol en Galicia, Eduardo Hermida

Nosotros hemos tenido la suerte de conocer a Eduardo Hermida y comprobar de primera mano la pasión y la humildad con la que ha abordado este fenómeno. Lo que comenzó como un acto de tintes culturales y reivindicativos ha transformado por completo el barrio. El festival ha ido creciendo de tal forma que ya casi no queda una pared libre donde pintar más Meninas. Ahora el barrio goza de muy buena salud y además de los murales, hay muchísimas referencias a sus vecinas más famosas. Nombres de bares, restaurantes, tiendas, productos… Canido respira Meninas por los cuatro costados.

Lógicamente todas las Meninas están expuestas al aire libre, así que es muy agradable dar un paseo por las calles de Canido para ir descubriendo las casi 300 obras que existen. Algunas son muy evidentes y otras están más escondidas (y pequeñitas), así puedes motivar a los niños a jugar a encontrarlas. Al tratarse de arte callejero muchas se han ido perdiendo con los años, pero siempre van surgiendo nuevas para tapar el hueco que dejan.

Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 6

La Oficina de Turismo de Ferrol ofrece una visita guiada para conocer los entresijos de las más emblemáticas, aunque si tenéis ocasión de conocer a Eduardo Hermida (y que os acompañe durante un trecho del recorrido) la experiencia es muchísimo más gratificante. Lo cierto es que el barrio de Canido es ahora una zona muy colorida y con muchísimo ambiente de calle. Da gusto pasear y ver que los comercios y bares están llenos de gente… no se parece en nada a esa zona deprimida anterior a la llegada de las Meninas.

¿Qué hacer en Ferrol con niños?


Si Ferrol ya es de por si un destino muy divertido para viajar con niños, la experiencia se tornó más entretenida si cabe al visitarla con nuestros amigos de TusDestinos.net. Lo pasamos de miedo descubriendo la ciudad y su entorno mientras ayudamos a María Jesús y su familia a grabar este divertido vídeo con todo lo que puedes hacer en Ferrol con niños. ¿A qué esperas para darle al play?

¿Banksy estuvo aquí o son los padres?

Fotos de Ferrol en Galicia, Guardia Civil Banksy

Curiosamente el mural más famoso de Canido no hace referencia a Las Meninas de Velázquez. Se trata de una obra en la que dos agentes de la Guardia Civil se dan un apasionado beso y que se atribuye al célebre y misterioso artista callejero Banksy. Esta curiosa pintura se concibió durante la previa a uno de los festivales. Una popular marca de cerveza retó al gurú del street art con un pared en blanco en la que se leía «Reservado para Banksy». Lógicamente nada pasó durante los días de máxima ebullición, pero semanas después apareció la mencionada creación de los guardias civiles.

De repente, televisiones y medios de comunicación de todo el mundo viajaron hasta Canido para hacerse eco de la noticia. El barrio estuvo en boca de todos pero Banksy nunca ha confirmado ni desmentido que la pintura sea suya. A pesar de ello, sigue atrayendo a muchos curiosos que quieren verlo in situ. Justo entre los agentes de la Guardia Civil y el rótulo de la marca de cerveza alguien ha escrito «Banksy no existe, son los padres». ¿Es obra suya o no? Tarde o temprano lo sabremos.

Descubriendo las Meninas de Canido con la app de realidad virtual ARFerrol

Fotos de Ferrol en Galicia, Pau Meninas

Curiosamente antes de visitar las Meninas de Canido de Ferrol habíamos estado meses antes en El Museo del Prado de Madrid donde Teo y Oriol habían visto por primera vez la célebre obra de Velázquez. Aunque tenían esta referencia a los peques les encantó pasear por las calles y plazas del barrio ferrolano tratando de descubrir los murales (tanto los más evidentes como los que no estaban a la vista de todos).

La caminata por el barrio y sus coloridos muros ya era suficiente aliciente como para que los peques estuvieran conectados. Sin embargo, los niños se engancharon por completo a la visita gracias a la app de realidad virtual ARFerrol. Con mucho cuidadito les dejamos nuestros móviles para que «apuntaran» a las obras y descubrieran con caritas de asombro que algunas de las Meninas cobraban vida delante de sus narices. Es alucinante comprobar como gamificando una visita su interés aumenta exponencialmente. Nosotros encantados, claro.

Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 2

¿Te ha gustado descubrir las Meninas de Canido en Ferrol en familia? ¿Conocías la historia de este hito del arte callejero? Cuéntanoslo en los comentarios nos encantaría escucharte.

Para más información puedes visitar la web de Turismo de Ferrol y la de las Meninas de Canido.

Fotos de Las Meninas de Canido

Fotos de Ferrol en Galicia, Oriol y Teo Meninas Fotos de Ferrol en Galicia, Oriol y Teo Juanito Meninas vertical Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 5 Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 9 Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 7 Fotos de Ferrol en Galicia, Eduardo Hermida Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 6 Fotos de Ferrol en Galicia, Guardia Civil Banksy Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 3 Fotos de Ferrol en Galicia, Pau Meninas Fotos de Ferrol en Galicia, Oriol y Teo Meninas vertical Fotos de Ferrol en Galicia, Meninas 2

via Pau http://bit.ly/2K7BjBb

viernes, 7 de junio de 2019

Mujeres que viajaron. Mujeres y patrimonio: La minería de Atacama en el siglo XIX

Esta investigación, a cargo de las historiadoras María Francisca Olivares Di-Paolo y Carolina Miranda González, así como de la antropóloga Janina Cortés Rojas, nace de la convicción en la importancia de generar contenidos regionales que aborden temáticas de género. En este sentido, visibilizar la participación de las mujeres en la sociedad minera del despoblado de Atacama (Chile) durante el siglo XIX, se presenta como un aporte a la construcción de la memoria histórica de la región de Atacama y a la diversificación y fortalecimiento de nuevas instancias de reflexión. Porque mucho sabemos del rol masculino en este contexto, sin embargo, de la mujer en general y de personajes femeninos en particular, solo tenemos información parcial y carente de una adecuada metodología de investigación. Esta deuda nos parece tremendamente injusta considerando la existencia de diversas fuentes que pueden ser utilizadas para la reconstrucción de la historia de las mujeres del siglo XIX que vivieron en esta zona y que, ciertamente, cumplieron un rol relevante durante este tiempo, así como también nos permitirán evidenciar las relaciones que estas mujeres pudieron establecer dentro de un mundo que históricamente ha sido considerado territorio de hombres. 
De esta manera, la importancia de este proyecto radica en que al investigar el rol histórico de la mujer y sus vínculos con la actividad minera en Atacama a lo largo del siglo XIX, no sólo se contribuirá a la construcción de la identidad femenina en este contexto minero particular así como se acrecentará el patrimonio histórico de la Región de Atacama, democratizando y diversificando los contenidos generados en la misma, sino que también esperamos sirva de incentivo para el surgimiento de nuevas investigaciones referidas a la temática de género en un ámbito local, desmontando los mitos en torno al rol de la mujer de esta región y visibilizando su verdadero papel en diversas actividades, grupos sociales y contextos. 
Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART Regional, Convocatoria 2019), Línea de Patrimonio Cultural, Modalidad de Investigación. 
Nuestras redes sociales: 


via Carla Ulloa Inostroza http://bit.ly/2ItdKPU

jueves, 6 de junio de 2019

Pachinko. Bnext, la tarjeta con la que ahorramos dinero en nuestros viajes y no pagamos comisiones

Foto de Pau con la tarjeta Bnext en Finlandia

Si has llegado hasta este blog es porque compartes nuestra pasión por viajar. Si es así, seguro que has leído miles de veces aquella frase de que viajar es lo único que compras que te hace rico. Esta expresión es cierta en muchos sentidos, ya que viajando conocemos otras culturas y realidades, personas increíbles y vivimos experiencias que serían imposibles en nuestro barrio o ciudad. Hasta ahí todos estamos de acuerdo, pero también es obvio que para viajar necesitamos tiempo y (en mayor o menor medida) dinero.

Antes de viajar tratamos de hacer un cálculo aproximado de lo que nos vamos a gastar para administrar bien nuestros recursos y saber cuánto dinero estimamos que nos va a hacer falta durante el viaje (especialmente porque viajamos con dos niños pequeños y no queremos quedarnos cortos). No nos tiembla el pulso a la hora de comprar los vuelos, reservar los alojamientos y disfrutar a tope de un nuevo destino, pero cuando regresábamos a casa nos enfurecíamos como basiliscos al ver todas las comisiones que nos había cobrado nuestro banco por el dinero que habíamos sacado en los cajeros en el extranjero… y también al observar que el tipo de cambio que nos habían aplicado era abusivo. Tras muchos años de cabreos y calentones decidimos pasar a la acción y probar la tarjeta Bnext. ¿Quieres saber cómo es viajar por el mundo sin comisiones ni sorpresas con el tipo de cambio? Sigue leyendo que esto te va a interesar.

Bnext, la tarjeta prepago que aplica el mejor cambio y te devuelve las comisiones del cajero

Bnext sin comisiones

Si te somos sinceros, al principio éramos bastante reacios a tener una tarjeta sólo para los viajes, pero como nos toca salir al extranjero muchas veces al año y las comisiones nos estaban crujiendo decidimos dar el paso. Muchos amigos viajeros nos hablaron de una tarjeta prepago llamada Bnext con la que podías sacar dinero en cualquier cajero del mundo y te aplicaban el tipo de cambio oficial de VISA sin recargos.

Sólo por eso ya nos parecía la pera, pero es que además con esta tarjeta te devuelven las comisiones que te cobran en los cajeros y tienes un control total y absoluto de tus gastos durante el viaje en euros, así que no tienes que hacer malabares con aplicaciones y casas de cambio. Sinceramente pasamos de la incredulidad que teníamos antes de conocer Bnext a ser unos auténticos convencidos tras utilizarlas en varios viajes.

¿Qué es Bnext y cómo funciona?

Bnext

No te vamos a culpar si piensas que cualquier cosa que huela a banco te tira para atrás. Sin embargo, Bnext no es un banco. Se trata de una app nacida en España que ha creado un interesante marketplace financiero que combina la mejor oferta de productos financieros, de seguros de viajes  y utilidades para el viajeros como recibir divisas en efectivo, o tarjetas para usar internet en el extranjero. Para que te hagas una idea, es como una especie de tienda online de las finanzas + viajes que te permite tener una cuenta con la que utilizas tu tarjeta prepago cuando quieras, sin estar asociada a ningún banco.

Las dos principales utilidades que le vemos a la Bnext es, por una parte, sacar dinero en todos los cajeros del extranjero sin que te cobren comisiones y aplicándote el tipo de cambio oficial de VISA. Y por otra, realizar compras físicas u online en el extranjero con las mismas ventajas que acabamos de citar. Sin embargo, tiene otras utilidades como acceder a productos de inversión, préstamos, seguros del hogar, de viajes, ahorro… Además, si la activas con un enlace promocional te regalan directamente 10 € que suman directamente a tu cuenta de Bnext. ¿Mola, verdad?

¿Cómo empezar a disfrutar de tu Bnext?

Tarjeta Bnext

Pronto te darás cuenta que crearte una cuenta de Bnext y utilizarla es pan comido.

  • Lo primero que tienes que hacer es acceder a través de este enlace que ofrece 10 € de regalo por darte de alta.
  • Luego debes meter tus datos: nombre, email, teléfono móvil y crearte una contraseña.
  • Lo siguiente es hacer una foto con el móvil a tu DNI o NIE por las dos caras.
  • Una vez tienen tu DNI o NIE debes depositar 25 € en la tarjeta, utilizando otra cuenta bancaria de la que seas titular. Esos 25 € son tuyos y los puedes utilizar cuando quieras, pero es la cantidad mínima que debes ingresar para empezar a utilizar tu Bnext.
  • En un par de días recibes la tarjeta Bnext en la dirección que has facilitado y la activas muy fácilmente desde la app del móvil. Automáticamente recibirás los 10 € de regalo por solicitar la tarjeta desde el link que tienes arriba.

Y ya está. A partir de ese momento ya puedes viajar tranquilamente por el mundo sin saber que no vas a pagar comisiones por sacar dinero en cajeros del extranjero ni te van a cobrar de más por comprar cosas con otras divisas en los establecimientos que acepten VISA. Lo único que tienes que hacer antes de viajar es transferir el dinero que crees que vas a necesitar desde tu cuenta a la Bnext. Si luego te quedas corto no hay ningún problema, ya que puedes operar muy fácilmente desde la app y transferir dinero al momento desde tu cuenta bancaria española al saldo de la tarjeta Bnext.

¿Qué es lo mejor de viajar al extranjero con tu tarjeta Bnext?

Fotos de Chiang Mai en Tailandia, puesto callejero mercado nocturno

Creo que ya hemos hablado de muchas de las ventajas de utilizar tu tarjeta Bnext mientras viajas, pero vamos a enumerarlas para que quede muy claro:

  • Puedes sacar dinero en todos los cajeros del mundo sin que te cobren comisiones, ya si te aplican alguna te las devuelve en muy poco tiempo. Podrás sacar dinero hasta 3 veces al mes y un máximo de 500 €.
  • También puedes sacar dinero en cajeros de España, ya que también te devuelven las posibles comisiones. Se acabó eso de buscar como loco un cajero de tu banco.
  • Al sacar dinero o comprar en el extranjero te aplican siempre el tipo de cambio oficial de VISA, sin añadir ninguna comisión.
  • Si compras en el extranjero te devuelven las comisiones al pagar en divisas distintas a euros, hasta 2.000 € por mes.
  • Al ser una tarjeta prepago no hay sorpresas, siempre vas a gastar lo que tú quieras.
  • Si pierdes o te roban la tarjeta la puedes desactivar cuando quieras desde la app de tu móvil.
  • Puedes recibir y enviar dinero de forma instantánea a otros usuarios de Bnext o recibir dinero de amigos o familiares que no tenga una tarjeta Bnext con el servicio Bpay.
  • Y lo mejor de todo, la Bnext no tiene ningún tipo de gasto de mantenimiento… nunca.

¿Quieres más? El programa de ‘Recompensas’ de Bnext es la caña

Salsas de ají en el mercado de Surquillo de Lima

Si el hecho de utilizar la Bnext mientras viajas ya tiene mil ventajas, la cosa mejora aún más con su divertido programa de ‘Recompensas’. Es decir, por cada compra que realices con tu tarjeta Bnext obtendrás unos puntos con los que obtener descuentos y ventajas en una serie de empresas seleccionadas.

Pero vamos a explicarte cómo funciona. Por cada euro que gastes ganarás 10 puntos. Ahora bien si esa transacción se hace en una serie de marcas seleccionadas ganarás 20 puntos por cada euro gastado. Estos puntos se van acumulando y se canjean por transacciones disponibles dentro de Bnext.

Entre las empresas asociadas al programa de recompensas de Bnext están marcas tan conocidas como Netflix, Uber, Uber Eats, Degusta Box, Spotify, Emov, Lola Market, PSN, Ticketmaster, Do Eat!, Black Limba, HolaFly o Fever.

Encima los puntos del programa de recompensas de Bnext no caducan nunca y podrás doblar estos puntos de recompensa si te das de alta en el programa “Pro” de Bnext (que está a puntito de salir).

Solicita tu tarjeta Bnext a través de el Pachinko y gana 10 € de bienvenida

Fotos de Chiang Mai en Tailandia, Pau y monje en Doi Suthep

Tras hacer viajes por varios destinos del mundo (dos adultos y dos niños) sólo le hemos encontrado ventajas a la tarjeta Bnext. Hemos ahorrado dinero, ya no pagamos comisiones y nos hemos evitado el cabreo de verlas en nuestra cuenta corriente. ¿Quieres viajar con la misma tranquilidad que nosotros? Solicita tu tarjeta Bnext aquí y disfruta directamente de 10€ de regalo para tus viajes. Ya nos cuentas qué tal te ha ido.



via Pau http://bit.ly/2HXBbln

Viajes. La historia de Hiram Bingham, el descubridor de Machu Picchu

La curiosa historia de Hiram Bingham está llena de incógnitas y contradicciones. Algunos creen que fue el modelo en que se inspiraría el personaje del famoso arqueólogo de ficción Indiana Jones –aunque otros piensan que fue el arqueólogo Sylvanus Morley–, y para otros, simplemente fue un explorador fascinado por la cultura sudamericana que se llevó el mérito del descubrimiento de Machu Picchu cuando, en realidad llegó al yacimiento nueve años después que su auténtico descubridor, el agricultor peruano Agustín Lizárraga.

Nacido en Honolulú (Hawáii) el 19 de noviembre de 1875, Hiram Bingham fue hijo y nieto de los primeros misioneros protestantes que llegaron al archipiélago volcánico de Pacífico. Una férrea disciplina y una educación encaminada a una vida como misionero hicieron de la infancia de Bingham una de las épocas más tristes de su vida; incluso llegó a robar 250 dólares de la cuenta familiar para poder huir con un amigo. En 1892 sus padres lo llevaron a la Phillips Academy en Andover, Massachussets, y posteriormente ingresó en la Universidad de Yale. Los ahorros familiares sólo le alcanzaron al joven para mantenerse durante un año y se vio obligado a realizar multitud de trabajos, desde ayudante de cocina a vendedor de caramelos y libros a domicilio, pasando por maestro particular de los compañeros de clase más ricos. A pesar de todas la dificultades, finalmente, Bingham logró graduarse en Yale en 1898.

La infancia de Bingham fue tan dura que llegó a sustraer 250 dólares de la cuenta familiar para poder huir con un amigo

De regreso a casa de sus padres, Bingham desempeñó varios oficios, pero nunca logró sentirse realizado. Fue en 1898 cuando su vida cambió completamente al conocer a Alfreda Mitchell, hija de Alfred Mitchell y Annie Olivia Tiffany, hija y heredera de Charles Tiffany, fundador de la famosa joyería Tiffany & Company de Nueva York, de la cual se enamoró perdidamente. En agosto de 1899 se matriculó en la Universidad de California en Berkeley y se doctoró en Harvard en 1905 donde trabajó como profesor de Historia.

Una boda de postín

En 1900, Bingham se casó con Alfreda, con la que tuvo siete hijos y de la que acabaría divorciándose en 1937. Esta unión permitió a Bingham entrar a formar parte de la clase pudiente norteamericana y permitirse lujos de los que hasta entonces nunca había podido disfrutar. Por fin, entre noviembre de 1906 y mayo de 1907, Bingham partió en su primera expedición acompañado de Hamilton Rice, un joven doctor que había ganado cierta fama como explorador por su viaje desde Guayaquil hasta el Río Napo, en Ecuador. La idea de Bingham, que para entonces ya había publicado algunos artículos académicos, era escribir una biografía de Simón Bolívar y seguir la ruta que el libertador llevó a cabo entre Caracas y Bogotá, pero jamás llegó a hacerlo.

Su matrimonio con Alfreda Mitchell en 1900 introdujo a Bingham en la poderosa clase alta estadounidense

En diciembre de 1908, Bingham participó en el Primer Congreso Científico Panamericano celebrado en Santiago de Chile, y durante el proceso de coordinación de la delegación norteamericana conoció al presidente Theodore Roosevelt con el que mantendría una gran amistad hasta su muerte. Al finalizar el congreso, Bingham se trasladó a Lima y desde allí a Cuzco, donde fue recibido con todos los honores por las autoridades peruanas encantadas de que un delegado norteamericano asistente al congreso científico tuviese intención de explorar el país.

Bingham visitó Cuzco y sus alrededores durante un tiempo y partió en 1909 para seguir con su exploración, que le llevó hasta Abancay, donde reconoció el sitio de Choquequirao por expreso deseo del prefecto de la región Juan José Nuñez.

En busca de Vilcabamba

Bingham había intentado convencer a las autoridades peruanas de que él ni era científico ni un experto en cultura incaica, pero de nada le valieron sus explicaciones y se vio obligado a partir, formando parte de una gran caravana, hacía las ruinas de Choquequirao. En realidad, Bingham no era arqueólogo y en los días que pasó en el sitio tomó muchas fotografías, midió cuidadosamente los monumentos y describió el medio ambiente del modo más preciso que pudo.

En los muros de Choquequirao pudo leer los nombres y las fechas de los primeros exploradores que llegaron al lugar escritos con carbón vegetal. Entre ellos, Bingham anotó cuidadosamente los de Eugene de Sartiges acompañado de los peruanos José María Tejada y Marcelino León en 1834; José Benigno Samanez, Juan Rivas Plata y Mariano Cisneros en 1861... El último grupo era el de Bingham, compuesto por el mismo prefecto Núñez y por el teniente Cáceres. Finalizada la expedición, Bingham quedó muy decepcionado al no encontrar ningún tesoro y volvió a Lima desde donde regresó a los Estados Unidos.

El punto de inflexión en las exploraciones de Hiram Bingham se produjo en 1910, cuando un amigo suyo, Edward S. Harkness, leyó el borrador del libro de su último viaje. Quedó tan impresionado que le sugirió realizar una nueva expedición para encontrar el último refugio de los Incas, la mítica Vilcabamba. El principal escollo fue la financiación la cual, tras cerrársele muchas puertas, acabaron pagando su esposa Alfreda, National Geographic Society, la Universidad de Yale y la Sociedad Nacional Geográfica de Estados Unidos.

Tras prácticamente un año de preparativos, la expedición partió hacía Cuzco en 1911. Bingham se dedicó a recopilar información acerca de la última capital de los Incas, y durante una noche de bebida, en la que el subprefecto de Cuzco bebió más de la cuenta, éste pronunció una palabra clave para el descubrimiento que el explorador estaba a punto de realizar: "Huayna Pichu", el nombre de la montaña a cuyos pies se extienden las ruinas de Machu Picchu, el lugar donde Bingham creía que se encontraba Vilcabamba.

El 19 de julio de 1911, la expedición partió hacia el valle del Urubamba y el 23 de julio acamparon en Mandorpampa, una gran planicie cercana al yacimiento, que Bingham conocía tras haber oído hablar de ella al rector de la Universidad San Antonio Abad de Cuzco, Albert A. Giesecke.

En 1911, Bingham partió hacia Cuzco con la intención de organizar una expedición en busca de las ruinas de la mítica Vilcabamba

Bingham entra en Machu Picchu

Creyendo hallarse a las puertas de Vilcabamba, el lunes 24 de julio, que amaneció nublado y con una ligera llovizna, Bingham entró en el recinto y se dio cuenta del sensacional descubrimiento que acababa de hacer. Una ciudad con una arquitectura y una ingeniería espectaculares y totalmente desconocida hasta entonces por el mundo. En su libro escribió: "De repente me encontré parado frente a las paredes de una ruina y casas construidas con la mejor calidad del arte inca. Las paredes fueron difíciles de ver ya que los árboles y el musgo habían cubierto las piedras por siglos. Pero en la sombra del bambú y trepando los arbustos estaban las paredes visibles hechas de bloques de granito blanco cortados con la más alta precisión. Encontré brillantes templos, casas reales, una gran plaza y miles de casas. Parecía estar en un sueño". También documentó cada una de las fotos que iba tomando con su Kodak A3, y durante el recorrido por el yacimiento Bingham pudo leer en una de las paredes del Templo de las tres ventanas una inscripción hecha en carbón vegetal en la que decía "Lizárraga” y un año: 1902. Era la prueba de que mucho antes que él otras personas ya habían visitado el emplazamiento.

En Machu Picchu, Bingham descubrió una inscripción con un nombre, Lizárraga, y una fecha, 1902

Aparte de la controversia generada por el descubrimiento, Bingham también recibió críticas por sustraer de manera ilegal 46.332 piezas arqueológicas que fueron llevadas a la Universidad de Yale. Tan sólo 300 fueron devueltas; el resto permanece en grandes museos europeos como el Museo Británico, el Museo del Louvre o en colecciones particulares.

Tras fracasar en su carrera política y divorciado dos veces, Hiram Bingham, quien en su juventud fue un hombre alto y apuesto, audaz y con una personalidad seductora, moría el 6 de junio de 1956 a los 81 años. Su cuerpo descansa en el Cementerio Nacional de Alington (Virginia) donde fue enterrado con todos los honores.



via http://bit.ly/JKJLOL http://bit.ly/2EU2qvA