lunes, 1 de junio de 2015
Viajes. Cinco rutas del queso que no te puedes perder
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Periodismo viajero. RINCONES FAVORITOS DE LONDRES
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Lonely. 10 cosas que solo se hacen en Berlín
10 cosas que solo se hacen en Berlín
Berlín siempre es sorprendente
Si ya se han visitado los grandes museos, contemplado a la bella Nefertiti, engullido varias “Currywurst” y recorrido las plazas y avenidas del Este y el Oeste… ha llegado el momento de descubrir las experiencias más extravagantes y curiosas que nos depara esta ciudad, siempre en vanguardia y adelantando tendencias.
1. Vistas de altura a precios reducidos
Presumir de haber subido al edificio más alto de Alemania, la Torre de la Televisión, no tiene precio. O sí. Pero no hay problema: hay otras opciones para que el bolsillo se resienta menos: el Park Inn Panorama Terrasse (Alexanderplatz 7), una terraza que se alza 150 m en lo alto del Park Inn Hotel. Aunque son 53 m menos que el mirador de la torre, las vistas son estupendas, con el añadido de que incluyen la propia Torre de la Televisión. Es ideal para tomar una copa abrigado en una tumbona o contemplar a los intrépidos saltadores que se arrojan al vacío casi a velocidad de caída libre con un arnés de los que usan los dobles de películas (de viernes a domingo).
Otra propuesta es la House of Weekend, la azotea renovada del antiguo Wekend, en lo alto de la Haus des Reisens (Casa de los Viajes), un edificio de la época de la RDA. Aparte de un público festivo y estiloso, hay vistas de infarto, buena barbacoa y bebidas. Perfecto para una cálida noche de verano.
2. ¡Tacheles ha muerto! ¡Larga vida a Tacheles!
Un edificio vacío recubierto de grafitis es todo lo que queda de la Kunsthaus Tacheles (Oranienburger Strasse 54-56) que durante más de 20 años fue uno de los espacios alternativos de arte y cultura más venerados de Berlín. Poco después de la caída del Muro, a principios de 1990, un colectivo de artistas ocupó este edificio castigado por la guerra (unos grandes almacenes de 1909). Se creó un utópico mundo paralelo, que atraía tanto a berlineses como a turistas con sus salas de conciertos anticomerciales, sus esculturas extravagantes y su terraza encantadoramente desastrada. Aunque el ambiente anárquico acabó desvaneciéndose, el edificio siguió siendo el faro de la cultura alternativa en un barrio como Mitte, hasta caer víctima del floreciente frenesí inmobiliario en el 2012. En septiembre se desalojó al último artista y Tacheles quedó abandonado. Muchos de ellos se refugiaron en el barro oriental de Marzahn, convirtiendo los establos de un antiguo corral y un cuartel de la policía en estudios y viviendas. El complejo, llamado Alte Börse Marzahn, también incluye una sala de conciertos, un cine y una fábrica de cerveza, donde se produce la Marzahner.
3. Un paraíso gastronómico: el Markthalle Neun
Como indica el nombre, el Markthalle Neun era el noveno mercado (de un total de 14) construido en Berlín a finales del siglo XIX. Fue muy próspero durante décadas, pero con el tiempo sucumbió ante la competencia de los supermercados, para acabar alojando tiendas cutres de productos baratos. En el 2009, un grupo de vecinos se unió para revivir este edificio de vigas de hierro y convertirlo en un templo gastronómico dedicado a los productos regionales de temporada. Los días de mercado (10.00-18.00, vi-sa) se pueden comprar manzanas de Brandeburgo, panes y pastas de Neukölln y verduras del huerto urbano de un colectivo local. Hay puestos de comida permanentes, donde se preparan los apreciados sándwiches de Big Stuff Smoked BBQ o el pescado ahumado de Glut & Späne.
El mejor momento para visitarlo es un jueves durante el Street Food Thursday, cuando este viejo mercado se llena de hípsters hambrientos en busca de comida buena y barata. De 17.00 a 22.00, unos 20 chefs aficionados o semiprofesionales montan puestos para servir comida urbana de todo el mundo (los cocineros van cambiando). Solo falta elegir la comida preferida, encontrar asiento en la mesa comunal y disfrutar de la comida con una copa de vino o una pinta de la pale ale Thirsty Lady de Heidenpeters, una deliciosa cerveza artesana confeccionada allí mismo.
4. Recorrer los búnkeres de la II Guerra Mundial
Una vez vistas la Puerta de Brandeburgo y la Torre de la Televisión, se puede ir a explorar las entrañas de la ciudad con el circuito Mundos oscuros de Berliner Unterwelten. Esta ruta recorre la claustrofóbica maraña de salas de un búnker de la II Guerra Mundial, con puertas de acero, camas de hospital, cascos, pistolas, botas y demás artefactos bélicos. El guía desgrana historias fascinantes y terribles sobre los miles de berlineses que se refugiaban aquí mientras las bombas llovían sobre la ciudad. Hay otros circuitos que visitan una torre de defensa antiaérea de la II Guerra Mundial, un refugio antinuclear de la Guerra Fría o los túneles para huir por debajo del Muro. La caseta de venta de entradas está en la salida sur de la estación del U-Bahn de Gesundbrunnen (delante del Kaufland).
5. Arte en un búnker
Sin salir de las entrañas de la ciudad, se encuentra una curiosa mezcla de arte y recuerdos bélicos en el laberinto de 80 salas de la Sammlung Boros, en Friedrichstrasse, un búnker de la época nazi convertido en museo de arte gracias a Christian Boros, gurú de la publicidad y coleccionista de arte de grandes creadores actuales. Boros compró este gigante de cemento en el 2003 y, tras años de meticulosas reformas, en 2008 empezó a compartir obras seleccionadas de su colección particular con un público entusiasmado. Muchos años más tarde, las plazas para las visitas guiadas (también en inglés) están muy cotizadas. Hay que reservar con semanas e incluso meses de antelación. Durante la visita se pueden ver elementos fascinantes del búnker, como accesorios originales, tuberías, puertas de acero o conductos de ventilación. Construido con una capacidad para 2000 personas, sus frías y húmedas salas llegaron a albergar el doble de gente durante los duros bombardeos de finales de la II Guerra Mundial. Tras la guerra, los soviéticos lo utilizaron brevemente como cárcel. Más adelante asumió un rol más amable como almacén de fruta y verdura de Berlín oriental, con lo que se ganó el apodo de Banana Bunker. En los años noventa, este laberinto claustrofóbico fue escenario de descontroladas fiestas techno y fetichistas.
6. La fuente de las albóndigas
Una nota del humor tan especial que se gastan los berlineses es la fuente en homenaje a las albóndigas. En la ajetreada Breitscheidplatz, flanqueada por la Kaiser-Wilhelm- Gedächtniskirche y el Europa-Center, se reúnen turistas cansados, músicos callejeros y adolescentes en monopatín. Especialmente alrededor de la original fuente, creada en 1983 por el artista local Joachim Schmettau. Apodada Wasserklops (albóndiga de agua), está hecha de granito rojo y bronce, y decorada con esculturas de seres humanos y animales.
7. C/O Berlín
La asociación sin ánimo de lucro C/O Berlin es el lugar más interesante de Berlín para ver exposiciones de fotografía. Antiguamente ocupaba una vieja oficina de correos de Oranienburger Strasse (Mitte), pero se ha unido a la migración que vive la ciudad hacia el oeste y ahora ocupa la histórica Amerika Haus, cerca de la estación de Zoo. La primera exposición que se hizo en la nueva ubicación fue una fotografías históricas del edificio, y después se ha mostrado la obra de artistas como Annie Leibovitz, Martin Parr, Nan Goldin, Anton Corbijn y otros fotógrafos de élite. La Amerika Haus se construyó en 1956-1957 como parte de la muestra de la exposición urbanística Interbau. Hizo de centro cultural e informativo estadounidense, con biblioteca, cine y espacios de exposición. Durante las protestas estudiantiles contra la Guerra de Vietnam de los sesenta y setenta, se bombardeó el edificio con huevos y fruta podrida y cada vez se fue haciendo más inaccesible, hasta convertirse en una fortaleza tras el 11-S. Acabó cerrando en septiembre del 2006. Los planes de abrir un museo de Berlín occidental desaparecieron para darle un nuevo espacio a C/O.
8. La pequeña Asia de Berlín
No es exactamente Chinatown, pero si se tiene antojo de comida asiática, hay que dirigirse a Kantstrasse, entre Savignyplatz y Wilmersdorfer, donde se encuentra la mayor densidad de restaurantes chinos auténticos, incluido el popular Good Friends considerado el mejor de la ciudad, con patos colgando de la ventana y una carta tan extensa que podría confundir a Confucio. Al mediodía, casi todos los restaurantes de la zona ofrecen asequibles menús para llenarse por poco dinero. El barrio también cuenta con tiendas de muebles chinos, masajistas y supermercados asiáticos, además de restaurantes vietnamitas y tailandeses.
9. Un descenso artístico con monstruos
Monsterkabinett nos permitirá descender a un mundo oscuro habitado por un pequeño ejército de monstruos mecánicos. Si uno desea conocer a Püppi (gogó amante del techno) o a Orangina (una ágil muñeca de seis piernas), debe bajar por una escalera de caracol hasta el mundo subterráneo y surrealista de Hannes Heiner. Inspirado en sus sueños, este artista ha creado una colección de monstruos robóticos que forman una instalación computerizada de arte y sonido que entretiene y asusta un poco. La originalidad no se la puede negar nadie.
10. Un chapuzón en el río
© visitBerlin, Foto: Torsten Seidel
Una de las experiencias más originales en Berlín es Badeschiff, una vieja barcaza fluvial anclada en pleno río Spree y convertida en piscina urbana de diseño que permite refrescarse en verano o entrar en calor en invierno. Aquí se bañan y toman el sol los jóvenes más modernos de la ciudad. Tiene hilo musical, una playa de arena, terrazas de madera, cuerpos esculturales y bar para tomar algo. Es como estar en Ibiza pero en pleno Spree. Al atardecer se celebran fiestas y conciertos. En invierno, cubren la piscina con una membrana de plástico brillante y se instala una zona chill out muy calentita con sauna y bar. ¡Pasajeros al Badeschiff!
Descubre muchas más cosas que se pueden hacer en esta ciudad en las nuevas ediciones de Berlín y Berlín De cerca.
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Lonely. Cómo fotografiar las comidas de viaje
Cómo fotografiar las comidas de viaje
Tema estrella para instagramers y twiteros
¿Será para dar envidia a los que se quedan en casa? ¿Será para que dure más el buen sabor del viaje? El caso es que los viajeros hacen millones de fotografías de los platos que comen por el mundo. El fotógrafo Richard l’Anson, autor de la galería de imágenes de Lonely Planet, da algunos de sus mejores trucos para lograr fotos realmente apetitosas.
Cuando uno se sienta a comer o beber en un puesto de la calle, un café, bar o restaurante, y pide algo, pronto le servirán en bandeja la ocasión de hacer una foto. Para sacarle todo el jugo, se aconseja:
- Situarse en una zona con una luz suave y uniforme.
- Escoger una mesa junto a la ventana, o en el exterior a la sombra. Las mejores tomas de comida y bebida in situ son las hechas con luz natural. El flash de la cámara pocas veces hará que la comida parezca apetitosa, de modo que es mejor evitarlo.
- Colocar las copas a contraluz para enfatizar el color y las pequeñas burbujas de una bebida gaseosa recién servida. Buscar la “cara buena” de los platos, que también la tienen y conseguir que la luz le llegue desde un lado para evitar sombras raras y potenciar la textura y color de los alimentos.
- Planificar la foto antes de que llegue la comanda. Decidir, por ejemplo, si se hará un primer plano del plato o se incluirá la cubertería y la copa de vino; si se va a utilizar la mesa como fondo para los cócteles, haciendo un picado, o se disparará desde un ángulo bajo para incluir parte de la escena de fondo. Sea como fuere, hay que separar de la mesa todo aquello que distraiga, como ceniceros, teléfonos, gafas, libros, mapas, etc., a menos que se quieran incluir expresamente.
- Centrar la atención en la comida, una vez que eliminemos elementos que distraigan la atención. Por esto es mejor no incluir marcos y si es posible, elegir vajillas lisas para que el centro esté en la comida y no en el dibujo de la vajilla.
- Comprobar que el objetivo esté limpio, sin restos de comida, polvo o maquillaje. Comprobar también que si tenemos móvil con funda, esta no haga reflejos o sombras sobre el objetivo.
- Sobre los filtros hay teorías, pero la mayoría de los fotógrafos recomiendan no utilizarlos y respetar los colores originales de la comida. Hay que ser prudentes también con los retoques, incluso con los que se pueden hacer desde Instagram. La gente prefiere ver los platos lo más parecidos a la realidad.
Algunas cuentas gastroviajeras que apetece seguir:
@foodchasers Streetfood por todo elmundo
@foodrepublic Comida y estilo de vida llevados a Instagram
@joythebaker Cocina popular de la gastrobloguera Joy Baker
@sproutedkitchen Cuenta de la bloguera gastronómica Sara Forte
@topwithcinnamon Recetas y fotos de comidas de la londinense Izy Hossack
@sonyayu Fotos en los mejores restaurantes de San Francisco.
@befitfoods Para amantes de la comida saludable por todo el mundo
@healthydeli En la misma línea que el anterior: muchos vegetales y fruta
@tartinegourmande Comida francesa y estilo de vida campestre
@Alifewortheating Buena comida que invita a comer bien
@passionforbaking Postres y fotos vintage de pastelería
@pastrydesing Más postres nórdicos
@girleatworld Una viajera de Singapur que refleja el streetfood por el mundo en Instagram
@ladyironchef Otra foodie que recorre el mundo fotografiando comida
@smittenkitchen Cuenta del autor de Smitten Kitchen
@jamieoliver El instagram viajero del famoso chef británico
Y desde España:
@cocinayvino Una página de gastronomía hecha desde España
@losgastroviajeros Viajeros que ponen el énfasis en los platos que encuentran por el mundo
@gastronomiaycia Gastronomía, eventos, restaurantes y consejos culinarios
Y hay muchos más. ¿Cuál es tu instagramer gastroviajero preferido? ¡Compártelo con nosotros!
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Lonely. En Escocia también hay playas…
En Escocia también hay playas…
¿Playas del norte o del sur?
Si se hace una encuesta entre amigos, muchos dirán que prefieren “las playas del norte” a las sofocantes playas mediterráneas. Pues para playas fresquitas, ¡las de Escocia!. Sí, porque en Escocia también hay playas y son bellísimas. No son para tomar el sol, pero resultan perfectas para mitigar la resaca del whisky paseando mientras se siente la brisa marina.
Kiloran Bay
Ver la puesta de sol desde este arco perfecto de arena dorada es todo un espectáculo. Kiloran Bay está en Colonsay, en las Highlands, una isla que presume de tener buenas playas; la mejor, sin duda, es la que bordea esta espectacular bahía: una franja de oscura arena dorada en forma de cimitarra, situada en el noroeste de la isla. Colonsay es un pequeño cofre de tesoros modestos para exquisitos, como un antiguo priorato, un jardín arbolado, una playa de arena dorada... Y todo ello enmarcado por el típico paisaje de las Highlands, pero en miniatura: colinas escarpadas, acantilados, dunas con vegetación, bosques de abedules e incluso un lago con truchas.
Sandwood Bay
© Andrew
La costa noroeste de las Highlands septentrionales esconde uno de los trayectos por carretera más espectaculares de toda Escocia: los 110 km que separan a Durness de Ullapool, un festín paisajístico abrumador. Allí es donde nos encontramos Sandwood Bay, una playa que podríamos resumir como un farallón, una historia de fantasmas y más de 3 km de arena; no se puede pedir más. El imponente peñasco de El Am Buachaille domina esta playa, una de las más aisladas y hermosas del país.
Bosta
En las Hébridas está la isla de Lewis, una más de este archipiélago si no fuera porque allí se encuentran los menhires de Callanis. Y una vez en la isla, se recomienda visitar otra pequeña isla rocosa unida a Lewis por un puente, Great Berneda, donde se podrá dar un largo paseo (si el día es soleado) hasta el extremo y comer al aire libre en la playa de Bosta. Es solo una bonita y solitaria cala de arena blanca junto a una casa de la Edad del Hierro (que se puede visitar) pero ¿se puede pedir más?
Un conjunto de calas cristalinas y cabos de arena rodean este pueblo del noroeste, disperso sobre un acantilado que domina una hilera de playas vírgenes. Cuando hace sol, la arena blanca, el canto de las aves marinas y el color verde del mar crean un efecto mágico. Hay varias tiendas, un cajero automático, una gasolinera y bastantes alojamientos. Pasear por la orilla del mar o visitar el cabo Wrath son experiencias fantásticas. Durness tiene tres playas preciosas: la de Rispond, en el este; la de Sango Sands, justo enfrente; y la de Balnakeil, en el oeste. En Balnakeil, que queda a 1,5 km, hay un asentamiento que ocupa una antigua estación de radar. Siguiendo la orilla hacia el norte se llega a Faraid Head, donde se instala una colonia de frailecillos en verano.
Scousburgh Sands
La mejor playa de las islas Shetland, al oeste de Bodamm, es una playa de arena blanquísima que se presta a observar aves y a dar un paseo revitalizante. Los vientos árticos impiden que disfrutemos de un día de sol y playa al estilo mediterráneo pero Scousburgh Sands es perfecta para relajarse y no hacer nada (que no es poco). Muy cerca de la playa hay un hotel con muy buenas vistas, el Spiggie Hotel, y un poco más allá, se encontrarán los acantilados y cabos de Sumburg, que se adentran en aguas de un azul brillante y que son uno de los parajes más hermosos de la isla.
Orcadas del norte
La mayoría de estas islas, sobre todo Sanday, Westray y North Ronaldsay, tienen magníficas playas de arena blanca pobladas de aves marinas y focas. Sanday es una isla apacible rodeada de las mejores playas de las Orcadas, con una arena blanca tan deslumbrante como la del Caribe. Sería completamente llana si no fuera por unas colosales dunas y por los acantilados de Spurness. North Ronaldsay solo tiene 5 km de largo y es totalmente llana, rodeada de onduladas aguas. Es el lugar perfecto para observar aves. Tiene dos interesantes faros, uno de ellos de los primeros que se construyeron en Escocia y el segundo construido por la familia de Stevenson. Pero si solo podemos visitar una isla de las Orcadas del norte, recomendamos elegir Westray, la joya del archipiélago, con atractivos alojamientos, hermosas playas de arena, onduladas tierras de labranza y muchas oportunidades para caminar por la costa.
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Lonely. Nuevo número de la revista Lonely Planet Traveller
Nuevo número de la revista Lonely Planet Traveller
El número de junio de Lonely Planet Traveller te tienta a conocer las dos almas de Ibiza
Dulce y canalla. Innovadora y tradicional. Descanso y desenfreno. Ibiza es eso y mucho más. Atrévete y déjate seducir por las dos almas de la isla pitiusa, la ángel y la demonio. Recorre la Provenza y descubre calas secretas, tradiciones insólitas y viñas eternas. Viaja a Centroamérica y conoce su secreto mejor guardado entre zonas boscosas, playas idílicas, manjares atemporales y la serenidad de los lugareños: Nicaragua. Viaja al archipiélago de Turku, uno de los más extensos del mundo situado en Finlandia, y adéntrate en sus leyendas. Salta de isla en isla para experimentar la diversidad de las Pequeñas Antillas, en el Caribe, y no dejes escapar la ocasión de encontrar tu playa perfecta.
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Lonely. Una vuelta al mundo en busca del bienestar
Una vuelta al mundo en busca del bienestar
10 destinos para encontrar el equilibrio
La paz que no se encuentra en la vida cotidiana o lo necesario para ponerse en forma o el placer de conocer tratamientos y terapias naturales en otras culturas de cualquier rincón del planeta... El viajero encontrará por todo el mundo centros donde disfrutar de tratamientos que nos acercan a la forma de entender la medicina de culturas milenarias.
1. Baños rasul en Marrakech
Situada a los pies del Atlas, Marrakech es una de las ciudades más admiradas de Marruecos. En el interior de las murallas de la Medina se abre una escalera que nos conduce al spa del hotel La Mamounia: nueve salas de tratamiento en las que ofrecen, entre otras especialidades, los baños Rasul.
Desde los siglos XII y XIII en Marruecos, y en todo el norte de África, se ha utilizado una arcilla de saponífera destinada al cuidado del cuerpo y el cabello. Utilizada como una crema, se lavaban el cabello, cubrían la cara o se usaba como cataplasma para el cuerpo, y así regenera la piel, elimina células muertas y estrecha los poros. Hoy en día, el tratamiento utiliza barro rico en minerales junto con calor y vapor. Algunas de las habitaciones destinadas al Rasul están decoradas al estilo otomano para reforzar la atmósfera, además, utilizan luces y efectos de sonido, porque el tratamiento se dirige a los cinco sentidos. Se suele tomar en grupos de cuatro.
2. Fangoterapia en el Totumo (Colombia)
El Totumo es un cono volcánico lleno de lodo ubicado en Santa Catalina (Colombia). Miles de turistas se acercan cada año hasta aquí para relajarse flotando en barro. Los habitantes de la zona están involucrados en el desarrollo de este turismo y son los que se encargan de acompañar a los visitantes y transmitirles que el Totumo es un patrimonio natural que hay que tratar con valoración y respeto.
El Totumo, considerado una maravilla exótica y natural, tiene unos 20 m de alto. El lodo, que fluye permanentemente, es tibio y denso, e imposible hundirse en él. Se accede a través de una escalera de madera y, al llegar al punto más alto, se disfruta de las propiedades curativas del lodo y de un buen masaje. La gente del lugar vende comida típica y bebidas refrescantes y ofrece por una módica cantidad paseos en lancha por la Ciénaga y visitas a las islas de Los Cocos, La Fantasía y Las Garzas.
3. Baños de arena volcánica en Japón
En Japón son famosos los baños en arena volcánica de la región de Kyushu, especialmente los de la ciudad de Beppu donde existen centenares de onsen (spas), ya que posee el mayor volumen de agua caliente del mundo (aparte de Yellowstone en EE UU.) y el mayor número de onsen de Japón. Aquí se encuentran nueve puntos calientes geotérmicos, que se conocen como los nueve infiernos de Beppu, con piscinas naturales de agua hirviendo, barro y arena negra volcánica a alta temperatura. Los bañistas se sumergen hasta el cuello o el pecho en estas arenas negras calientes que aseguran un efecto sauna que elimina toxinas, depura el organismo y relaja. No se aconsejan baños de más de 20 minutos, los más habituales son de 10 minutos de duración.
4. Ayurveda en el sur de la India
Thiruvananthapuram, que significa «ciudad sagrada de Ananta», comúnmente llamada Trivandrum, es la capital del estado de Kerala (la India). Mahatma Gandhi la llamaba «ciudad siempre verde» y hoy es un importante centro turístico, elegida como uno de los 50 destinos más interesantes del mundo por la publicación National Geographic.
En los cincuenta centros con que aproximadamente cuentan Trivandrum y sus alrededores dedicados a la práctica del ayurveda, se realiza uno de los masajes más tradicionales de la India, el shiro abhyanga. Con ayuda de aceites de coco, almendra, oliva, etc., el shiro abhyanga trabaja directamente todo el organismo por medio de las terminaciones nerviosas que acaban en el cráneo, especialmente sensibles. Trabaja también los hombros y la parte alta de la espalda, zonas que suelen acumular tensión y bloqueos. Finaliza con un masaje facial sátvico (refrescante, con agua de rosas, por ejemplo). Busca estimular la circulación de la sangre y está indicado para combatir el insomnio, las jaquecas, las migrañas y las molestias óseas y musculares en las cervicales.
5. Thai Yoga en Ko Samui
© Kamalaya Ko Samui - thilo's world
Ko Samui es una isla tailandesa situada en la costa este del istmo de Kra. Cuenta con playas de arena blanca, barreras de coral, cocoteros y una jungla espesa que cubre las montañas del centro de la isla. En el Kamalaya Ko Samui, que se levanta alrededor de una cueva que los monjes budistas utilizaron como lugar de retiro y meditación, se puede disfrutar de una serie de programas de bienestar dirigidos a la eliminación de toxinas, la superación del estrés y el agotamiento, o el control de peso. Un equipo de terapeutas ofrece experiencias personalizadas, creando programas de salud a medida a partir del thai yoga.
El masaje tradicional tailandés o thai yoga nace con la tradición ayurvédica. El masaje tailandés es un arte antiguo y de tradición holística en el que el masajista alterna palmas, pulgares, codos, rodillas y pies para trabajar profundamente puntos, líneas meridianas de energía y músculos. Al mismo tiempo, estira el cuerpo hacia todos los ángulos posibles, lo que comporta un efecto terapéutico notable que afecta positivamente a los sistemas nervioso, circulatorio, respiratorio, musculoesquelético y digestivo. También es una forma de meditación que era practicada en los templos como una de las cuatro maneras de alcanzar los cuatro estados divinos de conciencia (metta o habilidad de demostrar amor, karuna o compasión, mudita o no sentir envidia y upekka o tratar a las personas sin prejuicios), requisitos del budismo para alcanzar la felicidad.
6. Bambuterapia en Bali
Jimbaran es una de las playas de Bali (Indonesia), un destino perfecto para un tratamiento de recuperación. Aquí se encuentra el spa de L’Occitane, un establecimiento especializado en bambuterapia. Se trata de una técnica muy antigua, de origen japonés, que se practica en todas las culturas del área y que utiliza cañas de bambú de diferentes dimensiones para el masaje. Si bien antiguamente se otorgaban al bambú propiedades mágicas, como convertir la energía negativa en positiva, lo cierto es que los movimientos de las cañas de bambú sobre la piel producen un efecto sedante sobre las terminaciones nerviosas, con un resultado muy efectivo como relajante muscular.
La técnica de presión por rozamiento y deslizamiento, favorece el drenaje linfático y la regeneración de los tejidos, por lo que combate la grasa localizada y reafirmando la piel. Es decir, elimina toxinas, reactiva la circulación, combate la celulitis y remodela la silueta, ya que las diferentes longitudes y diámetros de las cañas de bambú se adaptan perfectamente a los contornos corporales.
7. Romi-romi en Nueva Zelanda
La ciudad de Rotorua (Nueva Zelanda), en la orilla sur del lago del mismo nombre, es un notable destino turístico gracias a la belleza del paisaje lagunar y a su actividad geotérmica (el géiser Pohutu es el más famoso). Wikitoria es uno de los pocos centros profesionales que ofrecen artes maoríes tradicionales curativas, a cargo de maestros de los antiguos masajes corporales. Mientras contempla las vistas al lago Rotoiti, el viajero puede disfrutar de los auténticos masajes maorís romi-romi, y las embarazadas, del tradicional haputanga.
El romi-romi de los maorís de Nueva Zelanda combina el masaje del tejido profundo, los puntos de presión y la alineación del cuerpo para ayudar al bienestar físico, mental y espiritual. El romi-romi, la medicina herbal rongoa y las técnicas de sanación espiritual wairua conforman los pilares de la concepción holística maorí del cuidado de la salud. El haputanga, dedicado al embarazo y el cuidado prenatal, consiste en una combinación de masaje suave en el vientre de la madre, la alineación del cuerpo y la atención a los puntos de presión.
8. Maya Real en Yucatán
Chichén Itzá, o «Boca del pozo de los brujos de agua» en lengua maya, es uno de los principales centros arqueológicos del Yucatán y del mundo. Inscrita en el inventario del Patrimonio de la Humanidad, Chichen Itzá fue una ciudad-centro ceremonial cuyos resos se nos muestran hoy impresionantes. En este contexto se sitúa la Hacienda Chichen Resort, con acceso directo a la zona arqueológica desde los jardines del hotel. Aquí es posible conocer las antiguas terapias mayas, visitar sus cuevas sagradas o conocer y degustar sus plantas medicinales… un regalo para el cuerpo y la mente.
El maya real trabaja conjuntamente lo que los maya llamaron cuatro cuerpos (físico, químico, emocional y espiritual), incidiendo en el desbloqueo de la energía. Maneja a su vez dos tipos de energía: la centrífuga, hacia adentro, femenina y fría, que contrae; y la centrípeta, hacia afuera, masculina y caliente, que expande. Se inscribe en el complejo sistema tradicional de la medicina maya, de visión holística, que se vale de hierbas, dietas y ejercicios para tratar enfermedades y dolencias mediante diagnósticos realizados con barridas, esferas de cuarzo, huevo, alumbre y velas.
Algunas variantes utilizan puntos específicos localizados en las extremidades, la cabeza y el tronco para tratar problemas concretos; son puntos de la acupuntura maya, llamada el tok. Es un método poco conocido fuera de la región y que utiliza diversos objetos punzantes, como espinas de maguey, puntas de mantarraya, espinas de limón, colmillos de víbora cascabel, ventosas, herbolaria y dietas, tratamientos prescritos por el h’men, el hombre sabio. Se conocen unos 60 puntos que coinciden con otros tantos de la acupuntura china.
9. Masaje sueco en Funäsdalen
Funänsdalen es una localidad situada en la histórica provincia de Härjedalen, la menos poblada de Suecia y una de las preferidas para practicar el esquí. En Funänsdalen se encuentra la famosa estación de Tänndalen y en esta estación está el Fjällnäs, el hotel de montaña más antiguo de Suecia. En su exclusivo spa Mii Gullo, se ofrecen al visitante terapias para el cuidado del cuerpo y la mente y, naturalmente, el genuino masaje sueco.
El masaje sueco es el más conocido en el mundo occidental y se practica para relajar y acondicionar la musculatura. Fue desarrollado por Henrik Ling hacia 1830 e introducido a finales del siglo XIX en EE UU, desde donde se extendió a todo el mundo. Utiliza aceite (tibio) para evitar la fricción con la piel y aplica movimientos siempre en dirección al corazón para estimular la circulación. El terapeuta utiliza las manos, los dedos y las palmas amasando, pellizcando, deslizando y golpeando suavemente. Los beneficios del masaje sueco son el relajamiento muscular profundo, la mejora de la circulación, y el alivio del dolor muscular y articular. Estimula la piel y alivia el estrés, la ansiedad y la irritabilidad.
10. Qigong en Hainan (China)
© Hexianju
El bosque de cocoteros de Hainan es un lugar muy famoso en China. Cálido en invierno y fresco en verano, cerca del mar, es un espacio ideal para la práctica de terapias de relajación. Se encuentra en el distrito de Wenchang de Hainan.
Situado en este bosque, Hexianju es un lugar tranquilo para conseguir el bienestar y la longevidad a través de la práctica de qigong. A él acuden personas de todas las nacionalidades y de todos los orígenes étnicos y religiosos para practicar la armonía, el autocontrol, la libertad y la conciencia, la felicidad y la vitalidad.
Más información sobre tratamientos naturales en las guías de Lonely Planet de Marruecos, Japón, China, India, México, Suecia, Nueva Zelanda, Indonesia y Tailandia.
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