jueves, 10 de marzo de 2016

Lonely. 10 lugares imprescindibles para el senderismo de altura

10 lugares imprescindibles para el senderismo de altura

¿Montañismo o senderismo? Hay una sutil diferencia entre las cimas que se pueden alcanzar caminando y aquellas que requieren otras técnicas. 

En ningún caso es fácil, pero si te van las alturas y sobre todo, los grandes retos, estos son los diez senderos que debes proponer hacerte alguna vez en la vida. Desde el Aconcagua, ascendido paso a paso, hasta el imprescindible Kilimanjaro, pasando por el concurrido campo base del Everest.

Puedes leer más en nuestra sección semanal de El Viajero - El País

 

OTRAS MONTAÑAS

 

Los 10 mayores desafíos © Global Panorama

LOS 10 MAYORES DESAFÍOS

Montañas en Aragón

MONTAÑAS EN ARAGÓN

 

 

625_1_India_Stok-Kangri_151238860.jpg


via http://ift.tt/1XeC8V2

Lonely. Explorando los secretos de Sintra en un día

Explorando los secretos de Sintra en un día

Sintra, el destino perfecto para hacer una excursión de un día desde Lisboa. 

Conocida como la Ciudad de los Palacios, Sintra es sin duda uno de los lugares más bellos de Portugal. Situada a unos 30 kilómetros al noroeste de Lisboa, es un rincón en el que parece que el tiempo se hubiera detenido, un escenario perfecto para ambientar cualquier cuento de hadas; y una escapada perfecta para hacer cuando se visita Lisboa dada la facilidad de acceso y la cercanía a la capital portuguesa, desde la que se puede llegar en apenas 45 minutos en tren. 

Este recorrido de Sintra en un día es bastante intenso y está pensado para empezar la visita por la mañana y partir hacia Lisboa a última hora de la tarde y como no podía ser de otro modo, comienza con un delicioso tentempié en una de las pastelerías más conocidas de la villa, la Casa das Queijadas, ubicada en la misma estación de tren. Es obligatorio probar sus famosas queijadas (pastelitos hechos a base de requesón) junto a un buen café para comenzar la jornada con energía. 

Después del desayuno, lo mejor es dirigirse al centro histórico y tomar el autobús 434 para llegar hasta el Palacio da Pena y el Castelo dos Mouros lo antes posible para evitar las molestas colas que suelen formarse en la taquilla (mejor antes de las 10 de la mañana).

Palacio da Pena © Willtron - http://ift.tt/1XeCaMP 

El lugar más visitado es sin duda el Palacio da Pena, una imponente edificación, uno de los máximos exponentes del estilo romántico y una de las principales residencias de la familia real portuguesa durante el siglo XIX. Este palacio, que ya forma parte del Patrimonio de la Humanidad protegido por la Unesco, parece estar flotando sobre enormes peñascos y a primera vista, llama la atención su colorido y su original mezcla de estilos arquitectónicos que se debe a la mentalidad romántica de la época, enormemente fascinada por todo lo exótico. Además de las estancias y el bello jardín que separa las taquillas del palacio, uno de sus mayores atractivos son sus miradores sobre toda la sierra de Sintra.

Una vez visitado el palacio, merece la pena perderse por el singular jardín, que incluye toda una serie de elementos paisajísticos curiosos, como el Templo de las Columnas o la Mesa da Rainha, además de agradables sendas entre los árboles y especies vegetales autóctonas y exóticas. 

Cerca de la entrada al Palacio da Pena se sitúa el Castelo dos Mouros, al que se puede llegar a pie a través de un espectacular paseo entre promontorios rocosos cuyas vistas se extienden prácticamente hasta el Océano Atlántico. Esta fortificación fue construida en el siglo IX tras las invasiones musulmanas a la Península Ibérica, aunque ha sido ampliado varias veces con el paso de los siglos, de ahí su configuración irregular. Hay que tener en cuenta que está en ruinas y tiene muchas escaleras y subidas para llegar a las diferentes zonas, aunque verdaderamente merece la pena acceder a la Torre Real (la más alta) para disfrutar de unas maravillosas vistas sobre las montañas y el Palacio da Pena.

Castelo dos Mouros © Guillén Pérez - http://ift.tt/1UUU9co

Después de visitar el castillo y admirar las inigualables panorámicas sobre la sierra, es momento de visitar el centro de Sintra y hacer una parada para comer. Se recomienda evitar los restaurantes turísticos que están en pleno casco histórico, porque suelen ser bastante más caros que los de las calles aledañas. Una buena alternativa parado que quieran comer bien, rápido y barato es A Tasca do Manel (Largo Dr Virgilio Horta, 5). 

Muy cerca de la estación, se sitúa el Palacio Nacional de Sintra, construido en el siglo XVI y perteneció a la familia real portuguesa. Destacan sus enormes chimeneas y sus diferentes estilos decorativos, aunque la zona más llamativa es la que está totalmente forrada con azulejos de estilo manuelino, original de la época de construcción del mismo. El recorrido dura aproximadamente una hora y es posible visitar las estancias reales, los salones, las cocinas… 

En la parte baja de Sintra se sitúa también el Museu do Brinquedo, un museo dedicado al juguete que recopila juguetes tradicionales como muñecas, coches, trenes o soldaditos de plomo.

Pozo de la Quinta da Regaleira © Raúl http://ift.tt/1XeC8UY

Quizá el lugar más sorprendente de la villa sea la Quinta de la Regaleira, que aunque se ubica a unos dos kilómetros del centro histórico, se puede llegar andando o en autobús. Esta finca mandada construir a principios del siglo XX, es conocida por sus extraordinarios jardines repletos túneles subterráneos, murallas, capillas, esculturas, cascadas, cuevas y un impresionante pozo iniciático, la atracción estrella de la quinta (no olvidar llevar una linterna). Entre el jardín y el interior del palacio, que ofrece unas buenas vistas desde su piso superior, se puede tardar fácilmente unas dos horas en recorrerla entera. 

Otras dos visitas recomendadas para hacer durante la visita a Sintra es el Convento dos Capuchos y el Palacio de Monserrate, aunque están bastante alejados y es necesario tomar el coche o el autobús en el centro para llegar hasta ellos.  Lo más llamativo del convento es su emplazamiento, en mitad del Parque Natural de la Sierra de Sintra, sencillo y sobrecogedor a la vez, hay que visitarlo para descubrir cómo vivieron los monjes capuchinos que lo habitaban hace siglos. 

El Palacio de Monserrate es un lugar especialmente bonito: su mezcla de elementos árabes y góticos rodeado por un impresionante jardín con especies procedentes de todo el mundo, desde donde admirar un atardecer inolvidable.

Jardines del Palacio de Monserrate © Eric Rubio Ros - http://ift.tt/1UUUbRx

Para los que vuelvan a Lisboa en coche, se recomienda hacer una parada en el Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa y el lugar ideal para ver anochecer con los colores del sol reflejados sobre el mar. Y para aquellos que prefieran el tren como medio de transporte, pueden parar a cenar en Cascais, un encantador pueblo costero con un ambiente muy agradable. 

Más información sobre este y otros destinos en Portugal en las guías: Lisboa De Cerca 3, Madeira De cerca 1, Algarve De cerca 1, Oporto De cerca 1, Portugal 6 y Portugués para el viajero 2.

Texto: Beatriz Gómez 

 

CIUDADES PORTUGUESAS

 

Algarve

IR AL ALGARVE

Lisboa

IR A LISBOA

Madeira

 IR A MADEIRA

Oporto

IR A OPORTO

626_1_Sintra_Palacio-da-Pena_6522.jpg


via http://ift.tt/1UUUbRF

Periodismo viajero. NAVARRA Y EL DÍA DE LAS CUEVAS

Las cuevas navarras esconden todo tipo de secretos: pinturas rupestres, caprichosas formaciones geológicas, historias y leyendas. Los días 13 y 20 de marzo de 2016 se celebra el VII Día de las Cuevas, unas jornadas repletas de eventos que pretenden realzar el valor del “sexto continente” y dar a conocer los tesoros que esconde el subsuelo.

En la celebración participan tres cuevas navarras con nombre propio: la Cueva de las Brujas en Zugarramurdi, Urdazubi/Urdax y Mendukilo, además de otras cuevas de la Cornisa Cantábrica y Pirineos.

Cueva de Mendukilo, Astiz

Cueva de Mendukilo, Astiz

Durante estos días podremos asistir a las actividades especiales organizadas para la ocasión que incluyen un concierto, un rally fotográfico y un taller impartido por un arqueólogo, beneficiarse de descuentos en las entradas y participar en el sorteo de una estancia en una casa rural.

El sendero de las cuevas. Foto: Javier Campos

El sendero de las cuevas. Foto: Javier Campos

Urdazubi/Urdax: un universo mágico

La localidad pirenaica de Urdazubi/Urdax guarda bajo sus prados varias cuevas prehistóricas. La única visitable es la de Ikaburu, una gruta creada gracias a la acción del río Urtxuma hace miles de años. El recorrido a través de las galerías muestra  distintos espacios repletos de estalactitas y estalagmitas.

La cueva de Urdazubi fue escondite de contrabandistas y refugio durante guerras y cuentan que, aún hoy, es hogar de las lamias, seres mitológicos arraigados en la cultura popular. De vuelta a la realidad, los restos de sílex encontrados prueban que la Cueva de Ikaburu fue habitada en la prehistoria.

Cueva Ikaburi. Foto Larrion&PiMoulier

Cueva Ikaburi. Foto Larrion&PiMoulier

Precisamente la prehistoria es el punto de partida de la demostración del arqueólogo Iñaki Libano. En su taller tallará diferentes utensilios con sílex y encenderá fuego tal y como se hizo en Urdax hace 15.000 años. Esta cita gratuita tendrá lugar el 13 de marzo a las 11:30; ese mismo día, se podrá visitar la cueva a mitad de precio.

 

Zugarramurdi: territorio de brujas

Las leyendas se mezclan con la historia en la Cueva de las Brujas en Zugarramurdi. Durante años, el interior de esta cavidad fue el escenario de celebraciones paganas hasta que, a principios del siglo XVII, la Inquisición acusó a sus participantes de brujería. Comenzó un proceso inquisitorial donde fueron juzgados una treintena de vecinos de Zugarramurdi, once de ellos terminaron en la hoguera.

Cueva de Zugarramurdi

Cueva de Zugarramurdi

Los ecos de esta historia resuenan en el interior de la Cueva de las Brujas, un complejo cárstico, creado por el arroyo Orabidea, que nos adentran en las entrañas de la Tierra.

Cueva de Zugarramurdi

Cueva de Zugarramurdi

En Zugarramurdi, durante las celebraciones del Día de las Cuevas, se organiza el II Rally Fotográfico de Zugarramurdi. Los participantes podrán consultar las bases en la página de turismo de Zugarramurdi. El mismo día 13, las entradas a la cueva se podrán adquirir al 50%.

Entrada a la Cueva de Zugarramurdi. Foto: Antonio Olza

Entrada a la Cueva de Zugarramurdi. Foto: Antonio Olza

Mendukilo: en las profundidades de la sierra

Durante siglos, la Cueva de Mendukilo, en el valle de Larraun, fue utilizada como establo. Desde 2005 está acondicionada con una pasarela flotante que permite a los visitantes acceder a su interior y descubrir salas con nombres tan sugerentes como Artzainzulo (Refugio de Pastores), Hartzzuloa (Osera) o Herensugearen gotorlekua (La Morada del Dragón).

Foto: Patxi Uriz

Foto: Patxi Uriz

Esta gruta es la que ha inspirado al grupo de música Kinada para crear su canción “Mendukilo” que presentarán el próximo día 20 de marzo con un concierto a las 17:00 h. Este mismo día, los visitantes podrán acceder a la cueva, acompañados por un guía, a mitad de precio.

Foto: Alfonso Perkaz

Foto: Alfonso Perkaz

En la superficie

Además de adentrarse en el interior de la Tierra, aquellos que visiten las cuevas de Navarra van a poder disfrutar de todos los atractivos de su superficie.

Las cuevas de Zugarramurdi y Urdazubi/Urdax están separadas por una distancia de poco más de 3 kilómetros y unidas por el sendero de las Cuevas, una ruta que conecta Urdazubi/Urdax con Zugarramurdi y la cueva de Sara, ya al otro lado del Pirineo y también participante en las jornadas.

En Zugarramurdi, el pueblo de las brujas y los akelarres, más famoso ahora gracias a la película de Álex de la Iglesia, los sobrios caserones interrumpen un escenario verde y rodeado de montañas. Su antiguo hospital acoge el Museo de las Brujas, un espacio que muestra a los visitantes como era la sociedad en el siglo XVII, cuando tuvo lugar el famoso auto de fe que condenó a la hoguera a varias vecinas y vecinos, acusados de brujería.

Urdazubi/Urdax comparte con Zugarrumurdi un paisaje verde y montañoso. Varios puentes medievales cruzan el río Ugarana y, a ambos lados del río, se reparten los caserones blasonados con escudos de armas, dotando de gran belleza a esta localidad cercana a la frontera con Francia.

Foto: Javier Campos

Foto: Javier Campos

La cueva de Mendukilo se halla en plena sierra de Aralar, en el concejo de Astitz. En las inmediaciones se encuentra Lekunberri, histórica localidad distribuida en torno a la iglesia gótica de San Juan Bautista. Los amantes del senderismo pueden disfrutar de la Vía Verde del Plazaola que recorre el trazado del antiguo ferrocarril que unía Pamplona con Donostia/San Sebastián.

The post NAVARRA Y EL DÍA DE LAS CUEVAS appeared first on Espíritu Viajero, magazine de viajes.



via Espíritu Viajero Administración http://ift.tt/1p9VCiC

Lonely. Enloquecer con el South by Southwest, Austin, Tejas, EE UU

Enloquecer con el South by Southwest, Austin, Tejas, EE UU

El mejor lugar para estar el 10 de marzo

¿Por qué? Porque se celebra en Austin el South by Southwest (SXSW), el mejor festival de música de Tejas, Estados Unidos

Una prueba más de que en Tejas las cosas se hacen a lo grande. Este festival musical es tan descomunal que ha otorgado a Austin el título de “capital mundial de la música en directo”. Inaugurado en 1987, el South by Southwest Music & Media Conference reúne a músicos y ejecutivos durante 10 días; hay bandas que van a ser descubiertas y ejecutivos que van a descubrir bandas. Durante el día, los ejecutivos van al Austin Convention Center para hablar de negocios, y de noche hay más  de 1200 actuaciones en más de 50 escenarios de la ciudad.

El evento ha crecido considerablemente los últimos años y ahora incluye también un festival de cine y sus conferencias, y un festival de medios interactivos.

Un pase Platino (platinum badge) da entrada a todas las ferias, conferencias, proyecciones, clubes y salas VIP; es más económico si se compra por adelantado. Un pase Music (music badge) es más económico y permite la entrada a las  conferencias, la feria y los conciertos. No es posible comprar una entrada para un solo día o un solo evento.

Si todavía quedan ganas de más música en directo solo hay que pasar el día deambulando por Austin; siempre hay bandas tocando en supermercados, tiendas de discos…, incluso en el aeropuerto. (sxsw.com)

Descubre El mejor lugar para estar hoy, un libro con 365 planes, uno para cada día del año.

 

MÁS PLANES PARA DISFRUTAR EN MARZO

 

'Tubbing' de ríos, Belice © anoldent

'TUBING' DE RÍOS, BÉLICE

 Esquiar en Niseko, Japón © Roderick Eime

ESQUIAR EN NISEKO, JAPÓN

 

 

624_1_SXSW_5535772218_180dfef23e_.jpg


via http://ift.tt/1QFHwie

miércoles, 9 de marzo de 2016

Lonely. Los 10 lugares más felices del mundo

Los 10 lugares más felices del mundo

Si se sonríe, el mundo sonríe con uno. Esa es la teoría, y se puede comprobar en estos destinos pletóricos de alegría: los lugares más felices del mundo.

1. BUTÁN

Sus monasterios cuelgan de los acantilados agarrados a cabellos de ángeles, en los hogares hay pintados unos enormes penes, los calcetines de rombos son parte del traje tradicional y no existen los semáforos, ¿hay algo que no sea atrayente? De hecho, esta “Shangri-La del Himalaya” es tan jovial que la felicidad nacional bruta es una medida oficial, una forma de asegurar que la gradual modernización del país (apenas perceptible) no interfiere en su espiritualidad budista. Cuando se  está a un paso de las montañas más altas del mundo, salpicadas de nieve y con banderas de oración ondeando como un público agradecido, intentar borrar la sonrisa del rostro es todo un desafío.

Consejo Los visitantes de Bután han de pagar una cuota diaria para poder viajar en circuitos organizados; véase www.tourism.gov.bt.

2. HAPPY, TEXAS, EE UU

Bienvenidos a la autoproclamada “población sin indignación”. Happy (escenario de la película Salvajemente tiernos de 1999), el diminuto pueblo del estado de la estrella solitaria, es una decepcionante colección de silos y calles en damero. Pero en sus alrededores se puede pasear o montar a caballo entre los hoodoos de roca rojiza del cañón Palo Duro, el segundo más grande del país; ver bisontes e impresionantes puestas de sol en el menos famoso cañón Caprock o gastar los dólares del Salvaje Oeste en la subasta de ganado de Amarillo, una estampa al puro estilo americano (Stetson prácticamente obligatorio).

Consejo La subasta se celebra los jueves; las mejores temporadas para visitar los cañones son otoño e invierno, en verano hace demasiado calor. 

3. VANUATU

Vanuatu © Thomas Ballandras - http://ift.tt/1pgmEW2

La imagen de una vida dichosa para muchos es una hamaca colgada entre palmeras mientras el mar acaricia una playa de arena blanca, así que no es extraño que la república de Vanuatu sea "el lugar feliz" por excelencia. Sus aguas azules y llenas de vida, y su exuberante interior con ruido de volcanes y árboles del pan son fantásticos para explorar. Pero es el sentido comunitario de este lugar lo que lo hace auténticamente feliz. Las familias numerosas se congregan a menudo para festejar antiguas celebraciones; en Vanuatu, siempre hay fiestas en alguna parte.

Consejo Es mejor ir de abril/mayo a octubre, cuando la temperatura oscila entre los 18 y los 28ºC. El festival del buceo en tierra (el puenting original) se celebra en abril/mayo.

4. MONTREAL, QUEBEC, CANADÁ

Limpio, acogedor y refrescantemente multicultural, Montreal es feliz todo el año, aunque si se visita en julio resulta hilarante. El festival Just For Laughs se apodera de la ciudad en verano y abarrota los locales con el mejor humor en inglés y francés. Es una de las reuniones de cómicos más importante del planeta y acoge a destacados humoristas. Las entradas para las actuaciones se agotan rápido y el éxito está garantizado hasta en los números menos conocidos. Con todo, si no se consiguen entradas uno se ríe igual, ya que en el Barrio Latino hay actuaciones callejeras todas las noches, desfiles de marionetas y fuegos artificiales. 

Consejo Para ofertas especiales e información se recomienda apuntarse en la revista del festival en www.hahaha.com.

5. COLOMBIA

Carnaval de Barranquilla, Colombia © Ashley Bayles - http://ift.tt/1pgmD4A

Ya sea su café o el ambiente del Carnaval, Colombia vibra con alegría latina a todas horas, desde su costa caribeña a las callejuelas de Bogotá. A pesar de que haya a quien le resulte extraño que un país que sufre las guerrillas y el tráfico de drogas aparezca en esta lista, los que lo han visitado últimamente informan de mejoras en la seguridad y una irreprimible y contagiosa energía. Para vivir este vocinglero país en toda su pasión hay que asistir a un partido de fútbol (la obsesión nacional), a un concierto de cumbias o a uno de sus innumerables festivales religiosos. 

Consejo Se recomiendan las cumbias del Carnaval de Barranquilla (antes del Miércoles de Ceniza) y evitar octubre y noviembre, los meses más lluviosos. 

6. WUYI SHAN, CHINA

Con su cautivador nombre, Tian Xing Yong Le (Templo Siempre Feliz) está perpetuamente animado. Este templo de la provincia de Fujian, en el agreste norte chino, está ubicado en un reino de valles secretos salpicados de cascadas y horadados con misteriosas cuevas. Para llegar a la de la Cortina de Agua y al pico del Viaje Celestial hay que subir escaleras talladas en la roca, rodear plantaciones de té y arboledas de bambú. También se puede pasear en sencillas balsas con sillas de junco por el río de las Nueve Curvas y observar los nichos de 4000 años de antigüedad excavados en las paredes de los acantilados. 

Consejo Para evitar las aglomeraciones es mejor ir entre semana; los paseos en barco salen de Xing Cun y duran una hora.

7. ANDORRA

Si la buena salud es un indicador de la felicidad, los habitantes de este pequeño principado entre España y Francia
deben de tener la más amplia de las sonrisas, ya que disfrutan de la mayor esperanza de vida del mundo: 83,5 años. Tiene que ser por el aire de los Pirineos y las actividades al aire libre: esquí en invierno y paseos y bicicleta en verano. Su serenidad también proviene de la paz del país, que no ha padecido una guerra en los últimos 700 años. Por último, está la comida: se puede visitar una de las tradicionales bordas y degustar un plato de setas, trucha de río o jabalí, y sentir cómo nos rejuvenecen los productos naturales. 

Consejo Si no se dispone de vuelo para llegar al aeropuerto de Andorra-La Seu, se puede acceder desde Toulouse, Perpiñán, Girona, Lleida o Barcelona.

8. MALAUI

Malaui © Lars Plougmann - http://ift.tt/1pgmD4F

Si lo que se busca son sonrisas amplias y francas, hay que ir a Malaui, el país apodado “el cálido corazón de África”. Sus habitantes son famosos por la efusiva bienvenida que ofrecen a los viajeros, a pesar de ser un país pobre. En los mercados de tallas de madera de la capital Lilongüe, en las arenosas costas del lago Malaui y en el monte donde pastan los elefantes del Parque Nacional de Liwonde, las sonrisas se encuentran a cada paso. Para volver recíproca esa alegría se recomienda apuntarse en un voluntariado y aportar un granito de arena para ayudar a los lugareños (el 85% de la población vive en asentamientos tradicionales).

Consejo La estación seca va de abril a octubre; para un listado de organizaciones caritativas en Malaui véase http://ift.tt/1kRNqBJ. 

9. HIDAKAGWA, WAKAYAMA, JAPÓN

Cuando la diosa Niutsuhime no mikoto se quedó dormida y no acudió a la reunión de los kami (espíritus japoneses), los ocho millones de deidades restantes se rieron de ella. Fue el nacimiento de una tradición: todos los años, los habitantes de Hidakagwa, presididos por un payaso, salen a la calle con carrozas decoradas. Tañen campanas y gritan “¡Warau! ¡Warau!” (¡reíd!, ¡reíd!) a los espectadores. Todo el mundo sonríe y un buen humor contagioso, que no depende del vino de arroz que se consume en abundancia, acompaña todo el camino hasta llegar al santuario de Niu. 

Consejo Wakayama se ubica en Kansai, región de la isla de Honshu; el Festival Warai (de la Risa) se celebra en octubre.

10. DINAMARCA

Es oficial: Dinamarca es el país más feliz del mundo, a la cabeza de los estudios sobre la felicidad. El por qué resulta fácil: el nivel de vida es muy alto, el transporte llega a su hora, todo el mundo tiene casa en la playa (abundan las de arena), los carriles-bici atraviesan ciudades, bosques y valles, y los restaurantes sirven la mejor comida del norte de Europa. Pueden visitarse los cafés de la capital, Copenhague, ir en piragua por los fiordos del norte de Jutlandia, andar a través de las 11 rutas ciclistas nacionales y descubrir por qué sonríen. 

Consejo De junio a agosto se celebran muchos festivales al aire libre; Roskilde (http://ift.tt/MrTRZr), el más importante, tiene lugar a primeros de julio. 

619_1_Butan_12020013516_0011a92107_o_632.jpg


via http://ift.tt/21ZL5Ix

Lonely. 10 cosas que hacer en Valencia vayas o no a las Fallas

10 cosas que hacer en Valencia vayas o no a las Fallas

Dicen que hay que ir una vez en la vida a las Fallas, pero si no eres amante de los petardos, no te preocupes: te damos 9 ideas de lo que ver en Valencia.

La capital del Turia se pone guapa para celebrar su fiesta más grande, más sonora y más visual, sus Fallas. Y es que desde esta bonita ciudad mediterránea consiguen hacer vibrar al mundo cada mediodía gracias a su mascletà. Es en este momento cuando miles de valencianos y turistas se dan cita en la Plaza del Ayuntamiento para sentir el sonido único de los fuegos artificiales. Falta menos de una semana para el 15 de marzo, su fiesta grande, el día en el que más de 700 fallas ocupan las calles y la ciudad es una fiesta plagada de verbenas, conciertos y espectáculos pirotécnicos.

Vivir la experiencia de las Fallas en primera persona es una de las mejores cosas que se pueden hacer en Valencia pero ya sea durante sus características fiestas o durante el resto del año, aquí van otras 9 cosas, y no menos interesantes, que hacer en Valencia.

1. No hay nada más valenciano, con permiso de su paella, de la que hablaremos más adelante, que disfrutar de una rica horchata, el popular refresco hecho con la chufa, que solo se cultiva en Valencia. Es de recibo acompañarla por los tradicionales “fartons” y tomarla al sol en cualquiera de las múltiples terrazas que pueblan la ciudad durante cualquier época del año.

Horchata con fartons

2. Un paseo por Ruzafa, el barrio de moda de la ciudad, para admirar el asombroso resurgimiento de esta zona casi marginal, que ha conseguido consagrarse como una de las más punteras de Valencia. Con un aire irremediablemente bohemio, hoy en Ruzafa se mezclan locales con alma dedicados al arte y a la, buena, gastronomía. Una visita a su mercado, el Mercado de Ruzafa, es imprescindible.

3. Presumida como pocas, siempre es un placer salir de compras por Valencia, donde es posible encontrarlo todo, o casi, en una interesante oferta de ‘shopping’ a caballo entre la tradición y la vanguardia. Algunas de las mejores zonas para ir de compras por Valencia son el centro histórico o barrios el Eixample, donde se ubican desde grandes tiendas multi-marca hasta pequeños comercios de artesanos con piezas únicas.

4. La buena vida en Valencia es un hecho, de ahí que costumbres como la de tomar el aperitivo sea casi una religión que nosotros también procesamos. Por eso antes de comer lo ideal es mimetizarse como un valenciano cualquiera y acudir al Mercado Central en busca de un rico aperitivo, una tapa o una ración de lo que sea, acompañada por un vermut o una copa de vino. Producto en estado puro.

Mercado Central de Valencia

5. Y de entre las múltiples cosas que se pueden hacer en Valencia está, ahora sí, la de disfrutar de una deliciosa paella valenciana. Algunas de las mejores se comen en el Parque Natural de la Albufera, donde también se puede dar un paseo en barca tras la comida. En el restaurante El Palmar la cocinan como se debe, con la receta de la auténtica paella valenciana y con ingredientes de la propia huerta que rodea este humedal. 

6. Nos ponemos en contacto con la Valencia más verde. Tras la horchata, el aperitivo y la paella, nada mejor que conectar con la naturaleza sin salir del centro de la ciudad. De ahí que uno de los mejores planes que hacer en Valencia sea dar un paseo en bici por los Jardines del Turia a través de un recorrido de 9 kilómetros que comienza en el Parque de Cabecera y llega hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias, uno de los emblemas de Valencia.

7. Contemplar la puesta de sol. Y como Valencia tiene 1000 caras, a continuación nos quedamos con la más romántica para contemplar una espectacular puesta de sol desde la torre más emblemática de la ciudad: El Miguelete. Visita obligada en cualquier viaje a Valencia,  una serpenteante escalera de caracol de 51 metros de altura, nos separa de unas privilegiadas vistas de 360º de la ciudad.

El Miguelete, campanario de la Catedral de Valencia

8. La cena está servida en uno de los restaurantes más canallas de la ciudad, Canalla Bistro, el local más casual del cocinero Ricard Camarena (1 estrella Michelin). Y es que hay vida más allá de la gastronomía tradicional valenciana y Camarena lo demuestra en este restaurante donde es posible degustar un sándwich de Pastrami como si estuviéramos en el Lower East Side de Nueva York, una pizza okonomiyaki o un nigiri de anguila ahumada como si nos sentásemos a la mesa de un restaurante en Osaka.

9. Y si el día resulta de lo más interesante en Valencia, la noche no iba a ser menos. De ahí que tras la cena, un buen plan que hacer en la ciudad del Turia sea disfrutar de una copa bien preparada en la animada plaza del Barrio del Carmen. Todo, bajo la intensa luz de luna de que envuelve a esta ciudad mediterránea.

 

Si, aprovechando que vas a Valencia, quieres conocer mejor la fiesta de las Fallas no te puedes perder el número de marzo de 2016 de la revista Lonely Planet Traveller

 

623_1_navegar-rio-turia.jpg


via http://ift.tt/1LQRzSM

Lonely. 9 cosas que hacer en Valencia vayas o no a las Fallas

9 cosas que hacer en Valencia vayas o no a las Fallas

Dicen que hay que ir una vez en la vida a las Fallas, pero si no eres amante de los petardos, no te preocupes: te damos 9 ideas de lo que ver en Valencia.

La capital del Turia se pone guapa para celebrar su fiesta más grande, más sonora y más visual, sus Fallas. Y es que desde esta bonita ciudad mediterránea consiguen hacer vibrar al mundo cada mediodía gracias a su mascletà. Es en este momento cuando miles de valencianos y turistas se dan cita en la Plaza del Ayuntamiento para sentir el sonido único de los fuegos artificiales. Falta menos de una semana para el 15 de marzo, su fiesta grande, el día en el que más de 700 fallas ocupan las calles y la ciudad es una fiesta plagada de verbenas, conciertos y espectáculos pirotécnicos.

Vivir la experiencia de las Fallas en primera persona es una de las mejores cosas que se pueden hacer en Valencia pero ya sea durante sus características fiestas o durante el resto del año, aquí van otras 9 cosas, y no menos interesantes, que hacer en Valencia.

1. No hay nada más valenciano, con permiso de su paella, de la que hablaremos más adelante, que disfrutar de una rica horchata, el popular refresco hecho con la chufa, que solo se cultiva en Valencia. Es de recibo acompañarla por los tradicionales “fartons” y tomarla al sol en cualquiera de las múltiples terrazas que pueblan la ciudad durante cualquier época del año.

Horchata con fartons

2. Un paseo por Ruzafa, el barrio de moda de la ciudad, para admirar el asombroso resurgimiento de esta zona casi marginal, que ha conseguido consagrarse como una de las más punteras de Valencia. Con un aire irremediablemente bohemio, hoy en Ruzafa se mezclan locales con alma dedicados al arte y a la, buena, gastronomía. Una visita a su mercado, el Mercado de Ruzafa, es imprescindible.

3. Presumida como pocas, siempre es un placer salir de compras por Valencia, donde es posible encontrarlo todo, o casi, en una interesante oferta de ‘shopping’ a caballo entre la tradición y la vanguardia. Algunas de las mejores zonas para ir de compras por Valencia son el centro histórico o barrios el Eixample, donde se ubican desde grandes tiendas multi-marca hasta pequeños comercios de artesanos con piezas únicas.

4. La buena vida en Valencia es un hecho, de ahí que costumbres como la de tomar el aperitivo sea casi una religión que nosotros también procesamos. Por eso antes de comer lo ideal es mimetizarse como un valenciano cualquiera y acudir al Mercado Central en busca de un rico aperitivo, una tapa o una ración de lo que sea, acompañada por un vermut o una copa de vino. Producto en estado puro.

Mercado Central de Valencia

5. Y de entre las múltiples cosas que se pueden hacer en Valencia está, ahora sí, la de disfrutar de una deliciosa paella valenciana. Algunas de las mejores se comen en el Parque Natural de la Albufera, donde también se puede dar un paseo en barca tras la comida. En el restaurante El Palmar la cocinan como se debe, con la receta de la auténtica paella valenciana y con ingredientes de la propia huerta que rodea este humedal. 

6. Nos ponemos en contacto con la Valencia más verde. Tras la horchata, el aperitivo y la paella, nada mejor que conectar con la naturaleza sin salir del centro de la ciudad. De ahí que uno de los mejores planes que hacer en Valencia sea dar un paseo en bici por los Jardines del Turia a través de un recorrido de 9 kilómetros que comienza en el Parque de Cabecera y llega hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias, uno de los emblemas de Valencia.

7. Contemplar la puesta de sol. Y como Valencia tiene 1000 caras, a continuación nos quedamos con la más romántica para contemplar una espectacular puesta de sol desde la torre más emblemática de la ciudad: El Miguelete. Visita obligada en cualquier viaje a Valencia,  una serpenteante escalera de caracol de 51 metros de altura, nos separa de unas privilegiadas vistas de 360º de la ciudad.

El Miguelete, campanario de la Catedral de Valencia

8. La cena está servida en uno de los restaurantes más canallas de la ciudad, Canalla Bistro, el local más casual del cocinero Ricard Camarena (1 estrella Michelin). Y es que hay vida más allá de la gastronomía tradicional valenciana y Camarena lo demuestra en este restaurante donde es posible degustar un sándwich de Pastrami como si estuviéramos en el Lower East Side de Nueva York, una pizza okonomiyaki o un nigiri de anguila ahumada como si nos sentásemos a la mesa de un restaurante en Osaka.

9. Y si el día resulta de lo más interesante en Valencia, la noche no iba a ser menos. De ahí que tras la cena, un buen plan que hacer en la ciudad del Turia sea disfrutar de una copa bien preparada en la animada plaza del Barrio del Carmen. Todo, bajo la intensa luz de luna de que envuelve a esta ciudad mediterránea.

 

Si, aprovechando que vas a Valencia, quieres conocer mejor la fiesta de las Fallas no te puedes perder el número de marzo de 2016 de la revista Lonely Planet Traveller

 

623_1_navegar-rio-turia.jpg


via http://ift.tt/1Ts8H3B